Después de más de 4 años sin hacer acto de presencia en el Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio por motivos de enfermedad, me dispuse hoy, sábado 28 de julio, a participar en el meeting programado, sin embargo, por una circunstancia rara, otra de las varias que se le “aparecen” en el camino al exilio en estos tiempos, no se pudo celebrar la actividad porque, a pesar de que según la manager del Teatro Manuel Artime (sede del CNP), Lily Vara, ”todo estaba calculado”, el guardia de seguridad a cargo no tenía órdenes de abrir la puerta…
¿Qué sucedió? Nadie pudo explicarlo, ni el Decano Abelardo García Berry, sin embargo, la interrogante mía fue ¿Por qué ha ocurrido dos veces lo mismo? Lo que siempre consuela son amenazas al éter como “hay que llamar a Regalado para que arregle esto”, hasta… que lo repitan.
El CNP paga la seguridad del local y su cuota de alquiler, por lo que debería tener una lllave desde la primera vez que no se abrió la puerta, ¿Por qué no la tiene?
Al modo mío de ver las cosas, que quizás no compartan muchos: “porque se están cagando en el exilio; porque el CNP es una importante extensión de este como brazo armado en la lucha intelectual contra la tiranía castrista y contra el comunismo, donde quiera que asome el hocico, como cronistas, reporteros… jóvenes y veteranos de una institución que es republicana nacional y por encargo ideológico en este país, orgullo de propios y extraños por su clase ética y profesional y por la lucha de 54 años por su sobrevivencia, sin embargo, los tiempos peores para el exilio son estos, por lo que el Colegio debe atrincherase en su rebeldía histórica ensarbolando el derecho ganado durante mil batallas a que se le respete el espacio y la influencia.
Nada es casual: el teatro Manuel Artime fue bautizado así en honor a un luchador inclaudicable contra el castrocomunismo, uno de los jefes de la gloriosa Brigada 2506, sin embargo, he leído que bajo su techo han actuado algunos de los pésimos representantes del consorcio Castro-Obama maquillados como artistas “intercambiados”, si eso sucede allí y no se le ha dado la queja a Regalado ni este por su propia cuenta lo “ha descubierto”, lo más probable es que esa gestión sobre la llave que no apareció degenere en la continuidad de la ofensa, que es como hay que ver lo sucedido hoy con una puerta que no se autorizó a abrir para el CNP de Cuba en el Exilio.
JUL




