Los Van Van y su sandunga

Por Pedro Juan López Díaz. /31.01.2010

El conjunto musical Los Van Van, van a Miami. Capital del exilio. Sombrero en mano. Pasando el cepillo. Disimulados en un falso intercambio cultural que nada tiene de cultura ni de intercambio, como no sea la infame intención socavadora y manipuladora de la mano desesperada del castrismo para sembrar discordia y proporcionarse de unos cuantos dolares que sus testaferros, no me refiero al conjunto humano que forma este grupo, porque no se puede meter en un mismo saco a todo el mundo, sino al Sr. director del mismo Juán Formel. Conocido y confeso castrista desde los tiempos de la tristemente conocida zafra de los diez famosos millones de toneladas de azucar en los años setenta, cuando además de muchas otras atrocidades del egocentrismo del comandante en jefe haciendo trabajar como esclavos hasta a los estudiantes de las secundarias básicas con una mísera alimentación, tocaba su sandunga sandunguera y daba vivas a su comandante, aún después de que encerraran en las cárceles a la vieja guardia del Partido Comunista, que en un impulso de sinceridad habían criticado aquella bárbara jornada, producto de los disparates egocéntricos del máximo furer. Para algunos que piensan todavía en que pajarito se preña y que los tiempos cambian, que hay que olvidarse del pasado y abrazarse con los verdugos que aún nos tienen cerradas las puertas de nuestra patria, debemos decirles, que la verguenza, algún día se abrazará con el pueblo cubano y no con los sinverguezas que manipulan los sentimientos de una nación.

Los Van Van, al fin, van a coronar su sueños. Tocarán en el corazón de la capital de su patria exilliada, porque La Habana no aguanta más. Le hace falta los dolares y alguien que le pase el cepillo a los que le gusta la sandunga de estos sandungueros, comprometidos con el castrismo y con un falso intercambio cultural entre las victimas y los victimarios.

Las mismas víctimas, que mayoritariamente, sobre todo los jóvenes, rompieron la suela de sus zapatos brincando y saltando al ritmo de la sabrosa y sandunguera exclamación de una de las mejores expresiones musicales de estas pasadas décadas de oscuridad cultural en nuestra patria, por obra y gracia de la persecusión a los mejores talentos musicales que hoy están en el exilio o arrinconados en algún rincon de nuestra Isla.

Las víctimas que hoy están en el exilio, porque en Cuba estaban obligados a bailar con ellos y oir las expresiones despóticas, ofensivas y asalariadas del director de este grupo musical: Juan Formel. El mismo que le rompió los tímpanos a Silvio rodriguez cuando le cantó el OJALÁ a su conciencia en el concierto de Juanes, gritando algo parecido a un Patria o muerte.

Juán Fomel, hombre eficiente en la música y el ritmo, lo cortés, no quita ni da, pero salvaje a la hora de interpretar el alma de los pueblos y muy especialmente su propio pueblo.

Los Van Van tocarán en Miami su sandunga. Algunos bailarán y saltarán olvidando los tiempos en que resbalaban en el fanguero sandungueador del castrismo en el cual su director Juán Formel sigue empecinado en que su pueblo lo siga bailando. Y más aún, que lo bailen los que en su rostro todavía tienen el surco de las lágrimas derramadas por la barbarie con que fueron tratados en la tierra de la sandunga castrista. Y quizas, no hay que dudarlo, hasta algunos que tienen su piel tostada todavía por la reciente travesía huyendo de la sandunga o que hace cincuenta años le fusilaron a un hermano, a un tío o a su propio padre. Puede ser que hasta alguien que haya pasado por las cárceles castristas y recuerde con nostalgia la música de los Van Van en aquellos tiempos de soledad en su celda, cuando los esbirros de la guarnición le daban vollumen a sus artoparlantes en plena zafra de plan y machete se vayan detrás del canto de sirena.De todo habrá en la sandunga de los Van Van en Miami, capital libre de la sandunga castrista. El síndrome del amor hacia el látigo que flagela ya fué descubierto hace bastante tiempo. Está presente en el alma de los que les gusta que los flagelen. Pero la verguenza, siempre es la verguenza y yo siempre me acuerdo del Mayor Ignacio agramonte.

Un saludo con verguenza para los que bailarán la sandunga de los Van Van en Miami y en otras partes del mundo. Que para ser sincero, cuando la escucho, me amarro los pies ¡ POR VERGUENZA ! La verguenza es lo más grande que tiene un hombre libre y es el arma más poderosa para combatir a una tiranía.

Pedro Juan López Díaz

Una persona ha escrito un comentario a esta opinión.



» Ino Martel Casuso. ha dicho: { Feb 9, 2010 - 01:02:36 }

Muy de acuerdo contigo ya que Verguenza es sinónimo de Dignidad.


Envíe un comentario