Misceláneas

Un poeta cubano en New York

Desde La Habana, ese lugar en el que año tras año nos traspasan los ciclones, me apuro a llamar por teléfono al escritor cubano Armando Suárez Cobián. Antes y después de la llegada de Sandy me preocupo por la suerte de una ciudad que no está familiarizada con el fenómeno. Armando nos describe con exactitud la sensación que ha experimentado, siendo un cubano acostumbrado a tales conflictos, pero visto hoy desde otro prisma en su ciudad de adopción: Nueva York. Este lugar al que raramente llegan los ciclones se ha quedado sin habla. Comparto esta hermosa crónica, en su voz, mientras me pregunto si este diciembre, por fin, nevará en La Habana. ¿Estaremos listos los cubanos para ver la nieve sobre el malecón?

Ciudad dividida

Parecería que la gente del centro de la ciudad son refugiados huyendo de un conflicto armado yendo hacia Brooklyn y a las partes más altas de la ciudad, en busca de luz y agua. El downtown es una especie de desierto, los restaurantes y los negocios cerrados. Una zona que de por sí es un hormiguero representativo de la ciudad que no duerme. Ahora, dormido, silenciado por la violencia de Sandy.

Los subterráneos inundados, sólo una parte del sistema de trenes ha sido restaurado, como si estuviera en La Habana, las colas para las guaguas duran horas y a veces están tan repletos de personas que se hace imposible subirse a uno, os taxis no pueden viajar sino con un mínimo de tres pasajeros, los suministros de combustibles casi en cero, las colas de autos en las gasolineras son impresionantes. La infraestructura de esta poderosa ciudad ha sido flanqueada por la fuerza del viento y de las aguas.

38 muertos hasta ahora y no se descarta la posibilidad de que aún pueda aparecer algún cadáver, mientras los servicios de emergencia siguen removiendo escombros de las zonas más afectadas. En Rokaway 110 hogares incendiados hasta los cimientos. En Staten Island muchas casas volaron completas como si fueran de cartón. Las expectativas de los gastos superan los 20.000 millones de dólares, cifra que parece una abstracción cuando se escucha pero no cuando se es testigo del desastre.

Todos los que vivimos en Williamsburg, Brooklyn, tenemos algún amigo refugiado que ha venido huyendo del desastre del centro. Yo en particular tengo a dos. Uno que vive en Chinatown, que ahora parece un pueblo embrujado, y una amiga, que vive en el lujoso vecindario de Gramercy Park.

Aquí estamos todos ahora haciendo desayunos y comidas comunales, compartiendo la luz, el agua y el tiempo, sin poder precisar cuántos días más tenemos que esperar para que regresen a su cotidianidad, aunque dudo que después de esta experiencia vuelva a ser como antes.

Armando Suárez Cobián, poeta, escritor y actor cubano. Vive en Nueva York desde el año 1992. Su poesía ha sido traducida al inglés, italiano, francés y el alemán. Ha trabajado como asesor de dialecto y actor en diferentes películas, entre ellas 'Antes de que anochezca', (dir. Julian Schnable), 'Semana Santa' (dir. Pépé Danquart) y 'Che' (dir. Steven Soderberg).

Fuente: Habáname

 

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