Misceláneas

Vuelven las hipotecas, los fiadores y los embargos a Cuba

0
0
0
s2smodern

Políticas bancarias extinguidas en octubre de 1969. Bienes imprescindibles para vida doméstica quedan fuera de acciones legales.

Las hipotecas de casas, extinguidas en Cuba hace 40 años, reaparecerán cuando entre en vigor, el 20 de diciembre, la nueva política de créditos bancarios aprobada esta semana por el gobierno de Raúl Castro, que también prevé embargos de bienes por no pagar deudas.

"Podrán constituirse hipotecas voluntarias como garantía para los créditos que otorguen las instituciones financieras" a trabajadores privados, campesinos, cooperativas, o particulares que deseen comprar casas, autos, o artículos domésticos, dice el decreto firmado por el Presidente.

La nueva política crediticia busca "desarrollar el sector de la economía no estatal, incrementar la producción agropecuaria, e impulsar la rehabilitación o reparación de viviendas por esfuerzo propio, tres de las necesidades más apremiantes del país", explicó este viernes el presidente del Banco Central, Ernesto Medina.

La Ley establece un sistema de "garantías" para los créditos, mediante fiadores institucionales o privados, y la "prenda de bienes muebles", dijo Medina al diario oficial Granma.

En el caso de las hipotecas, el decreto aclara que estas "solo pueden constituirse a favor de las instituciones financieras, y sobre viviendas ubicadas en zonas destinadas al descanso o veraneo y solares yermos".

Vencido el plazo para el pago "del crédito concedido, sin que se hubiere honrado o reestructurado la deuda, la institución financiera puede ejecutar la hipoteca", establece la norma.

Extinguida en 1969

La Ley de Reforma Urbana, del 14 de octubre de 1969, había extinguido la hipoteca de inmuebles urbanos como norma jurídica, aunque la Ley Hipotecaria siguió vigente para otros casos, según expertos.

El pasado tres de noviembre, otro decreto permitió la compraventa de casas entre privados, que fue recibido con júbilo por los cubanos, agobiados por décadas de restricciones legales, que ahora el propio Raúl Castro considera "excesivas".

Esta medida siguió a la autorización, en septiembre, de la compraventa de automóviles, que también fue prohibida tras el triunfo de la Revolución en 1959.

Desde hace también 40 años, los incumplimientos de pago de los créditos otorgados por la banca (toda estatal) a los cubanos, se renegociaron, aunque no fueron casos comunes, toda vez que los préstamos se descontaban automáticamente de los salarios.

La herramienta del embargo desapareció en la práctica y solo se utilizaba sobre el salario de los padres que estaban obligados a pagar pensiones alimentarias.

En los últimos cinco años, las autoridades se han quejado de incumplimientos en los pagos de los créditos concedidos para la renovación de electrodomésticos que impulsó en 2004 el entonces presidente Fidel Castro, en busca de bajar el consumo eléctrico con equipos más modernos y eficientes.

Embargo parcial

La nueva legislación sobre créditos prevé, en caso de impago de la deuda, el embargo de "toda clase de bienes y derechos, con excepción de "la vivienda permanente" o los bienes "imprescindibles para la vida doméstica".

Tampoco son embargables "las pensiones alimentarias; las tierras del agricultor pequeño; y las pensiones de la Seguridad Social".

Las nuevas disposiciones devuelven al banco un papel comercial activo que perdió con décadas de socialismo de modelo soviético, cuando se convirtió en una suerte de almacén de dinero.

Sin embargo, los cubanos tendrán que alfabetizarse en el uso de instrumentos bancarios que la enorme mayoría nunca ha usado: tarjetas de débito y crédito, cheques, pagarés y letras de cambio, entre otros.

"A la par de familiarizar más a las nuevas generaciones de bancarios con estos temas, constituirá un reto para los especialistas aumentar el conocimiento de ellos (los instrumentos) entre la población", dijo Medina.

0
0
0
s2smodern