Ponle toda tu atención que serán tu corazón y
el mío (...) dos gardenias para ti Entre los mitos del bolero en el Caribe,
Latinoamérica y tal vez en unos cuantos lugares del mundo, está la compositora
cubana Isolina Carrillo, autora de la célebre "Dos gardenias" .
El texto que encabeza estas Memorias son
quizá la parte más repetida de un tema que, de tal fama tal recuerdo. Hoy
incluso, un conocido restaurante de La Habana, famoso por ser otro de los buenos
rincones cubanos del bolero lleva con justicia y orgullo el nombre de Dos
Gardenias. 
El esposo de Isolina, el cantante de
ópera Guillermo Arronte, se encargó de estrenar la pieza en la emisora RHC
Cadena Azul, luego de ser registrada en abril de 1948, en la Sociedad de Autores
de Cuba.
Años más tardes el puertorriqueño Daniel
Santos la popularizó internacionalmente, con una orquestación de Dámaso Pérez
Prado, quien hizo además un trabajo novedoso y atrevido para la época. Pero no
fueron los únicos. También encontraron maravilla en la canción Pedro Vargas,
Toña La Negra y Nat "King" Cole.
En el ámbito nacional son siempre
recordadas las versiones de Vicentico Valdés, Elena Burke Roberto Sánchez y el
legendario Antonio Machín, quien la situó entre los temas más populares en
España, y según se cuentan, en su tumba están incrustadas dos gardenias, como
símbolo de la gran aceptación de la canción en la voz de uno de los grandes
intérpretes de la isla antillana. Pero para esta redactora y para unos cuantos
cubanos, la versión que hizo Fernando Álvarez sigue siendo un sello
inconfundible.
Para Isolina Carrillo, "Dos gardenias", con
sus incontables grabaciones y versiones, fue más que un éxito comercial o de
popularidad. Era un pedazo de su vida.
Poco antes de morir -en 1996, con la
respetable edad de 88 años y aún activa en el arte musical- confesó que la
gardenia era su flor y su perfume favorito. ¿Causa o efecto? No se sabe a
ciencia cierta, pero eso no importa mucho, igual vale para el propósito de hacer
feliz a los demás.
En el amplio catálogo de más de 300
obras están arias para óperas, guarachas, sones o anuncios musicales cantados.
Pero el bolero fue siempre su preferido.
"El bolero deja hablar al corazón. Por
eso nunca estará en crisis. El bolero es un sentimiento con ritmo.
"Quizás 'Dos gardenias' era un bolero
diferente -dijo- porque no habla de celos y traiciones, ni de tragedias, aunque
advierte que si un atardecer, las gardenias de mi amor se mueren es porque
han adivinado que tu amor se ha terminado porque existe otro querer".
Isolina atribuía a la suerte, el rotundo
éxito de su canción, y aclaraba que nada tenía que ver con su vida.
"¿En qué me inspiro? -decía- En la
gente. Cada cual tiene su historia y yo bebo de esa fuente inagotable".
Pianista, cantante, instrumentista capaz
de dominar varios elementos de una orquesta y profesora de varias generaciones
de músicos, Isolina Carrillo siempre decía que nunca se propuso ser famosa: "en
mi vida todo ha sido espontáneo".
En su última entrevista afirmó que a
diario encontraba que el pueblo la quería: "esa es la mejor recompensa para un
creador", dijo.
Bien mirado, y pensando en la creadora, "Dos
gardenias" para este mundo de simples mortales, será siempre un himno de amor.
Fuente: http://www.lajiribilla.cu

LAS DOS GARDENIAS DE ISOLINA
Por Marilys Suárez Moreno
La autora cubana Isolina Carrillo, continua
perfumando el ambiente musical de todas las latitudes con sus Dos
Gardenias de siempre, el tema que la inmortaliza.
En la década del cuarenta este era el bolero
más difundido por las emisoras de radio, vitrolas y tocadiscos de Cuba.
En la voz del puertorriqueño Daniel Santos,
Dos Gardenias ganó fama internacional. Pronto, la composición
de la Carrillo fue incluida en el repertorio de interpretes cubanos y
extranjeros. Uno de ellos, el cubano Antonio Machín, la dio a conocer en España
y otros países europeos.
La destacada compositora y pianista cubana,
nació en La Habana, el 7 de diciembre de 1907 y alcanzó notoriedad como
compositora con temas como Canción sin amor, Sombra que besa, Increíble
y la más difundida de todas a través de varias décadas, su emblemática
Dos Gardenias.
Vital, alegre y entusiasta, Isolina realizó
una constante labor como pianista acompañante y repertorista. Justamente a este
quehacer dedicó la autora los últimos años de su existencia.
Mantuvo, igualmente, una peña en el antiguo
Convento de San Francisco de Asís, en la Habana Vieja. Allí, las Dos
Gardenias de su amor hablaron un mismo lenguaje sonoro, un lenguaje
melodioso y tropical que revive en las notas perfumadas de sus flores. Esas
blancas gardenias devenidas símbolo de la cancionística cubana y que a lo largo
de los años acompañaron a Isolina Carrillo, quien siempre tuvo el tema como su
preferido.
Fuente: http://www.mujeres.cubaweb.cu
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Isolina Carrillo Escrito por Gerry Zaragemca el 2009-02-12 23:42:47 Fue una gran compositira para orgullo de la Musica y de mi familia,(ella era relacionada a mi por medio de mi padre...(Gerry Zaragemca, es una autoridad mundial en materia de Percusion Afrocubana y Musica) | |