El gran basurero

Cuba se ha convertido en un gran basurero. En especial los pueblos de campo del interior del país, donde la metralla inunda todos los lugares públicos lo mismo de heces fecales humanas que de las cochiqueras que pululan como si fueran zonas de recreo.
Se han convertido en parte del paisaje común los nuevos tanques plásticos de depósitos de basura, desbordados hasta los topes de deshechos acumulados durante muchos días.
En el poblado de El Purio, una pequeña zona del municipio de Manicaragua, en la central provincia de Villa Clara, se instalaron por primera vez estos depósitos de basura. Y llama la atención los sitios que escogieron para colocar los cinco y únicos basureros que sirven para evacuar todo el desecho de la comunidad.
Colocaron uno en la misma puerta del único merendero que labora las 24 horas del día en el Purio. Allí el depósito de la basura atrajo de inmediato el mal olor, las infecciones y la falta de higiene y el afeamiento de este sitio de venta de comestibles. Ahora mismo lleva muchos días sin recogerse la basura en el pueblo, porque los carretoneros de la recogida, que pertenecían a Bienes Comunales, se han ido de esta entidad por los malos salarios y las exigencias injustas que recibían.












