Las peleas de gallos

El domingo habría peleas de gallos, una pasión de tantos cubanos desde los tiempos de la colonia. Ningún cartel las anunciaba. Imposible, porque están prohibidas oficialmente, aunque no para todos, sólo para los cubanos de a pie.
Al final, quedaron suspendidas las peleas. Nadie dio demasiada importancia cuando se supo que la policía de Guanabo había quemado varias vallas. No es la primera vez que ocurre.
A partir de 1733, por cruzamientos continuados de una raza de Canarias con otras, se logró el belicoso gallo fino cubano, muy demandado. El Gallo, desde la colonia, ha sido componente esencial de la cotidianidad y la cultura nacionales. Vistas por muchos como una cruelad contra los animales, las peleas de gallos podrían ser el equivalente cubano de las corridas de toros en España; controversial parte de nuestra identidad cultural.












