Escrito por CubaNet
Publicado el 03 Noviembre 2011
Imprimir

Uno de los mitos más anunciados por el gobierno cubano es la gratuidad de la medicina. En épocas de crisis, cuando el velero revolucionario parece naufragar, se nos recuerda a todos los cubanos que "esta gran conquista social" se la debemos a la generosidad del sistema.

Como es natural, donde más víctimas ha cobrado esta propaganda es en el exterior. Casi semanalmente se nos muestra en la televisión las alabanzas de académicos, políticos y artistas extranjeros.

Pero para el cubano de a pie que monta los camellos para ir a su trabajo, mantiene a su mujer y dos hijos con un salario ficticio, esto no pasa de ser una letanía que no tiene ningún vínculo con la realidad. Paralelamente a toda esa publicidad de altruismo socialista se esconde una verdad que dejaría boquiabierto al que la conozca.

Para empezar pudiéramos hablar de los servicios médicos gratuitos de "los humildes y para los humildes". Una higiene pésima debido a la carencia de agua en los hospitales, escasez de medicinas -y no precisamente por el bloqueo como veremos más adelante- más la negligencia de médicos y enfermeras, caracterizan a esta potencia médica de la que muchos cubanos se quejan y a la cual ridiculizan. No por gusto la gran mayoría prefiere acudir a un brujo o espiritista que le cure sus dolencias antes que acudir a la consulta médica.

Los hospitales de más mala fama entre los habaneros son el Julio Trigo, en Arroyo Naranjo, y la antigua clínica Dependientes, en el municipio 10 de Octubre. Al primero se le conoce como Coppelia (rememorando a la ya no tan famosa heladería del Vedado) pues se corre el riesgo de entrar caliente y salir frío. Es decir, muerto.

Pero como en la viña del Señor hay de todo, tenemos también hospitales privados. La gran mayoría de éstos trabajan como sanatorios y están en manos de órdenes religiosas. Su tarifa mensual oscila entre los 150 y los 110 pesos mensuales por estadía y tratamiento. Ofrecen también otros servicios privados, como cafeterías.

El hospital psiquiátrico San Juan de Dios, en las afueras de Arroyo Naranjo, colindante con un barrio llamado La Fortuna, atiende alcohólicos, dementes o personas con desórdenes nerviosos. El tratamiento, la higiene y la atención son exquisitas. Al frente de este hospital se encuentra un padre español que, según algunos, prefiere atesorar billetes de los pocos que se atienden allí, que buenas obras.

De la otra parte tenemos hospitales de urgencia y especializados, como el ortopédico Frank País y el Cira García, a donde asiste la nomenclatura del país y donde se atienden los extranjeros. Sus precios en dólares son astronómicos. Al menos para nosotros, pero igualmente sus servicios son impecables. Cuartos privados, televisión por cable y todo tipo de medicina disponible. ¿Y el bloqueo?

Entre los hospitales a los que acude la jerarquía está el Naval, que atiende al ministerio del Interior (MININT) y a las Fuerzas Armadas (FAR). En éstos tampoco se carece de nada, y al parecer son inmunes a la epidemia del bloqueo, que sólo ataca a los pobres.

Luego, con un salario que no cubre la canasta básica de alimentos, con la única opción de acudir a hospitales semidestruidos donde se corre el riesgo de morir por los malos cuidados, y la imposibilidad de denunciar esto sin que nos llamen traidores, ¿se puede hablar de medicina gratuita?

cnet/32 -Martes, 13 de Abril del 2004

Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Digg it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter
Artículos relacionados:
En Cuba hay un refrán: "La necesidad hace parir hijos machos" Creo que cualquier año de la década de los noventa fue difícil, como cualquiera de los de ahora. Pero 1993 fue extremadamente difí
Enviado desde Cuba por Venus a nuestro correo de Conexión Cubana en 1999. Ante nuestro asombro, comenzábamos, los foráneos, a saber sobre las características "especiales" de Cuba. Estas vivenci
Conseguir una receta médica que autorice la compra de espejuelos para leer, contradice la propaganda de los medios de difusión respecto al sistema de salud cubano. Recientemente perdí mis lentes
La depresión es una enfermedad burguesa o de blandengues. Eso de perder el humor, disminuir el interés en todas o casi todas las actividades, padecer de insomnio, de sentimiento de inutilidad o d
Virgilio Piñera y los úteros de las mujeres cubanas ¿Virgilio Piñera? No me hagan reír. Tienen que empezar por respetar los úteros de las mujeres cubanas. Eso de inicio, sin entrar a fondo en

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

© Copyright
Conexión Cubana no tiene porque compartir las opiniones expresadas en estos escritos. Esta web se considera un espacio libre para que todo aquel que lo desee exprese sus opiniones, sin limitación de ideologías u otros aspectos. Por tanto, todo lo expresado aquí es total responsabilidad del propio autor.
A pesar de que mucha de la información que figura en esta sección ha sido enviada directamente por sus autores, reconocemos públicamente que unos pocos artículos que figuran en esta sección, son extraídos directamente desde Internet. Nuestra intención solo consiste en dar a conocer las diferentes opiniones sobre Cuba y su entorno. Por todo ello, queremos hacer saber a los autores de los artículos, que si no están de acuerdo en aparecer en Conexión Cubana, nos lo hagan saber desde nuestra sección de contacto y procederemos a retirarlo de nuestra web. También recibiremos con sumo placer la autoría de los mismos con el fin de hacer figurar sus datos en esta página web.

Usted está aquí:   InicioSociedadSanidad¿Medicina gratuita?