Amor bovino
Tragedia donde las imposiciones de un cretino tuerce destinos e intestinos.

Mientras descendía del avión especialmente fletado para ella, miró a su alrededor con displicencia vacuna, y sin darle importancia al recibimiento que le ofrecían, mugió algo que ni el más "buey" hubiera comprendido.
Traía un vestido blanco con lamparones negros, o negros con lamparones blancos. Eso depende de usted, si es racista, o, el color que le guste. Vestida de cuero, como lo impone la etiqueta para una vaca viva, abanicaba con gracia femenil su natural matamoscas, que colgaba donde termina la vaca.






