La hora del escape

Después de un agotador día de trabajo, con muy baja remuneración, vas a liarte con un transporte cada vez más en crisis. Entonces llegas a la casa, al final de la tarde, y sigues batida con las tareas hogareñas en una especie de ruleta de sufrimiento cíclico, un desgaste psicológico que no tiene precio. Este suele ser el horario pico para la gran mayoría de las familias habaneras. Es lo que aquí llaman "La hora del escape".
El supuesto escape se relaciona con las panaderías de horario permanente, que suelen estar ubicadas en zonas con alta convergencia ciudadana. También cerca de estos puntos de encuentro se hallan los llamados "DiTú", "Al Paso" o "DiMar", pequeños restaurantes de comida rápida que venden en divisas, así como farmacias y carretilleros con productos agrícolas.












