Pánfilo: ¿Mitigar el hambre o cumplir letra de Otó?

Juan Carlos González Marcos -conocido como Pánfilo desde niño por su familia y en su barrio, y luego por millones dentro y fuera de Cuba- vuelve a ser noticia. Aunque sigue bebiendo y proclamando por las calles en los alrededores de Calzada y Malecón, en El Vedado, que "aquí lo que hace falta es comida, ¡jama, jama!", lo nuevo es que pudiera irse para Estados Unidos como refugiado político, según lo que le digan en la entrevista que tiene el día 20 de abril en la Oficina de Intereses del gobierno norteamericano en La Habana.
Para algunos, esa noticia pudiera ser motivo de risa o de enojo, porque seguramente hay muchos en Cuba que califican más para recibir ese estatus, y él es el primero que lo sabe y que lo dice, pero lo cierto es que no fue allí a solicitarlo y que, además, nunca hizo a propósito nada para ganarlo. De hecho, declara que "los que me volvieron un político fueron "ellos" (las autoridades judiciales y policíacas, se entiende). Y añade:
"Yo nunca le he tirado ni un hollejo a un chino, pero dije una verdad y mira lo que me hicieron".












