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Roberto Friol

Escrito por Roberto Quiñones Haces. Posted in Generalidades de la literatura cubana

Roberto Friol

El poeta del silencio

Hoy, 3 de abril, se cumplen 85 años del nacimiento de Roberto Friol, quizás el Premio Nacional de Literatura Cubana más desconocido y menos publicado. Nació en La Habana en 1928, donde cursó estudios elementales. En 1946 obtuvo el título de profesor de Inglés; en 1948 obtuvo el de bachiller en Ciencias, y en 1954 el de Maestro Normalista. Ejerció el magisterio en escuelas primarias y secundarias básicas, e hizo estudios de Medicina, los cuales abandonó en el cuarto año.

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Jaqueline Teillagory

Escrito por Zalín de Luis. Posted in Generalidades de la literatura cubana

Conocí a Jaqueline Teillagory en 1997, en La Habana. Jaqueline trabajaba en la Casa Abril, excéntrica editorial responsable de magníficos títulos pero de la que ningún lector conoce con exactitud la línea editorial. Esta cuestión no es importante mientras los libros sean correctos, pero la traigo a colación para exponer la forma de ser de Jaqueline. Ella, como editora, posee las mismas cualidades que la casa para la que trabaja: con capacidad para lo múltiple, con gusto por lo variado.

Jaqui me presentó a Alex Pausides, entonces editor en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Enseguida nos pusimos a trabajar los tres en un proyecto común: editaríamos una colección de cuadernos de poesía cubana. Sería un proyecto modesto, ya que se trataría de cuadernos, también llamados plaquettes, y no de libros con lomo y solapa. El contenido sería de poesía. No hubo discusión al respecto. Alex se encargó de contactar con los autores, sobre los cuales no había prácticamente dudas. El hecho de que Alex figure como autor y como antólogo más vale interpretarlo sólo como una mera coincidencia. Es un magnífico poeta de una innegable influencia literaria. El no incluirlo como autor por ser coeditor, no sería sino un síntoma de un pudor estéril y falso.

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Poemario de una calle y una ciudad

Escrito por Miguel Iturria Savón. Posted in Generalidades de la literatura cubana

Al leer Curazao 24: cuidado con el perro, de Reinaldo Bragado Bretaña, me dirigí a esa calle con el libro en la mano. Frente a la casa de dos plantas, con escalera lateral, pasillo y solar al fondo, pensé en la grisura del ambiente habanero que modeló al escritor hasta 1988, cuando marchó al exilio con su manojo de versos en algún bolsillo, sin saber que solo con el pensamiento retornaría al "callejón breve y acogedor", donde tuvo amores, varios gatos y una perra.

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Desdén por Guillermo Cabrera Infante

Escrito por Luis Cino. Posted in Generalidades de la literatura cubana

El alma sin paz de Lisandro Otero

Más que las razones ideológicas, sólo la envidia y la frustración pueden explicar el desdén por la obra de Guillermo Cabrera Infante de muchos escritores cubanos de su generación, incluso de muchos que fueron sus amigos.

En este sentido, el caso más lastimoso es el de Lisandro Otero, que al parecer nunca pudo perdonar que en 1967 concedieran a "Tres tristes tigres" el Premio Biblioteca Breve en lugar de a "Pasión de Urbino". Así, Otero se tuvo que conformar con permanecer entre los comisarios culturales de la revolución cubana en vez de figurar en el boom de la narrativa latinoamericana de los años 60. A Lisandro Otero se le desbordaba un resentimiento enfermizo cuando se refería a Cabrera Infante. Burgués de Miramar, reprochaba a Cabrera Infante, llegado a La Habana procedente de Gibara, "el síndrome del salto de clase" y hasta su descapotable de segunda mano.

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Los intelectuales y el poder

Escrito por Alejandro Armengol. Posted in Generalidades de la literatura cubana

La problemática sobre el escritor cubano y la situación imperante en la isla y el exilio perderá importancia una vez que Fidel Castro muera, ya que la figura del gobernante cubano es el eje noticioso que alienta a la prensa mundial a situar a la nación caribeña en las seis columnas reglamentarias.No quiere decir que con el fin de Fidel Castro desaparecerán las noticias de Cuba, pero salvo en situaciones extremas bajarán de categoría. Y el debate sobre el intelectual y la sociedad no tiene sentido alejado de la prensa.Con menos pompa y circunstancia, la discusión quedará reducida en gran parte a una existencia que se justifica en base al éxito. Las leyes del mercado como una forma de censura.Ocurrió con el programa de televisión de Alexandr Solzhenitsin, cancelado en Moscú debido a la carencia de televidentes, o con el diario de Bujarin (¿o era de Zinoviev?) sin imprimir por el temor a la falta de lectores. Se repite con la poca importancia que tienen las opiniones de los escritores norteamericanos para la opinión pública de esta nación, donde hace unos años provocaron más polémica unas palabras desfavorables al gobierno del expresidente George W. Bush de las Dixie Chicks que unas declaraciones de Norman Mailer. Y eso que, al igual que Hemingway, Mailer era un escritor mediático como pocos.Junto al hecho de que en Estados Unidos se puede expresar libremente cualquier opinión, esté o no en desacuerdo con el gobierno de turno, hay otra verdad fundamental: los políticos saben que cualquier declaración o denuncia de los intelectuales tiene los días contados, si es que llega a los diarios.

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Lezama: El poeta de la calle Trocadero

Escrito por Reinaldo Cosano Alén (CubaNet) y Biografías y Vidas . Posted in Generalidades de la literatura cubana

Ya se ha vuelto costumbre para el régimen levantar de sus tumbas y glorificar a los mismos que crucificó. Uno, entre tantos, es el escritor, poeta, periodista, editor y ensayista de talla universal, José Lezama Lima (La Habana, 1910-1976).

Las primeras informaciones sobre Lezama las recibí cuando estudiaba Filología. El nombre del poeta se pronunciaba en voz baja, como si fuera una mala palabra. Lo acusaban de apartarse de la revolución, relacionarse con intelectuales homosexuales, y de ser, él mismo, homosexual.

Paradiso (1966), novela cumbre de las letras hispanas, publicada en varias lenguas con gran éxito y ganadora de premios en Italia y España, estuvo censurada durante décadas en Cuba, a pesar de que fue publicada.

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Manuel de Zequeira y Arango

Escrito por Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Posted in Generalidades de la literatura cubana

(La Habana, 28.8.1764- Id., 19.4.1846).

Descendía de familia noble y rica. Aprendió las primeras letras en su propio hogar. En 1774 ingresó en el Seminario San Carlos, donde fue condiscípulo y amigo de Félix Varela. Allí estudió historia y literatura y se puso en contacto con la cultura latina.

El 18 de agosto de 1784 ingresó como cadete en el Regimiento de Infantería de Soria.

Publicó poemas y ensayos literarios en el Papel Periódico de la Havana desde 1792.

Estuvo muy vinculado al gobierno de Don Luis de las Casas y a la Sociedad Patriótica.

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El cubano de ayer y de hoy

Escrito por Tania Díaz Castro - CubaNet. Posted in Generalidades de la literatura cubana

Cuando el periodista cubano Eladio Secades llevaba veinte años escribiendo crónicas para algunos diarios de la capital habanera, se decidió a compilarlas en 1941 bajo el título "Estampas de la época", un verdadero estudio psicológico, con mucho ingenio y buen humor, de los personajes más sobresalientes de aquella sociedad calidoscópica. El medio loco, el guapo criollo, el picador, el chuchero, el picúo; auténticas figuras de nuestra nación que aún existen pese al llamado "hombre nuevo" semejante a Che, Lenin y Stalin.

El libro, con el título "Estampas 1941-1958", fue reeditado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en 2001.

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Tres siglos de prosa en Cuba

Escrito por Gastón Baquero . Posted in Generalidades de la literatura cubana

¡Tierra de sueños, tierra de hadas, tierra de maravillas! Si no me crié a tus pechos, de tus campos salieron las cañas que me sostuvieron en la infancia: el colegio y el pan. ¡Tierra de sorpresas!... La belleza de Cuba es tan completa que ninguna descripción podrá hacerle justicia. Es un paisaje donde se cumplen los deseos. La tierra parece hecha para que el hombre la disfrute. Cuando se contempla un cañaveral movido por la brisa, con las cuatro palmas en lo alto de la loma, no se piensa que se halla uno en el campo, porque la idea de ciudad desaparece. El campo es ciudad, casa y palacio. Lo que uno siente es ganas de gritar: ¡Hasta aquí el afán y el deseo, la contención y el desasosiego, pero aquí desaparecen los cuidados y se empieza a poder vivir sin voluntad y a dormir de un tirón a pierna suelta!
RAMIRO DE MAEZTU