Dos consultorías, un negocio redondo

El régimen cubano tiene establecido los servicios jurídicos de legalización de documentos públicos o privados por medio de las llamadas consultorías internacionales, pertenecientes al Ministerio de Justicia. Esas entidades los presentan al Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), que los certifica, autentica y legaliza.
Existen consultorías en las capitales provinciales. En La Habana hay dos oficinas: una en Miramar, que tramita y cobra sus servicios en pesos convertibles, ya sea para cubanos o extranjeros; y otra en el Vedado, que presta su asistencia a los nacionales, sin que intervenga pago en efectivo, pero gravada con sellos del timbre por valores de hasta siete dólares.
Esas oficinas evalúan los documentos que les presentan, al objeto de determinar si reúnen los requisitos para ser legalizados en el Minrex. Sin embargo, la prestación de estos servicios se ha convertido en un prolongado proceso de verificación, dirigido a comprobar la legitimidad del documento, entre los dos organismos del sistema totalitario cubano.






