Dramas

En Cuba no se puede hablar de pobres, el principal motivo es que la mayoría de la población lo es, al menos desde el punto de vista de los visitantes europeos, norteamericanos, japoneses,… Y aun así, existen casos de tal abandono, de tal miseria, tan injustos, tan crueles, tan dramáticos, que nadie con un poco de alma deja de sentir una fuerte conmoción. Y esos casos no solo tienen que ser sobre individuos específicos, pueden deberse también a colectivos, por ejemplo, a una familia a la que le faltan los alimentos, a unos trabajadores que se quedan sin trabajo y abandonados a su suerte, etc. Aquí os contaremos algunas de esas historias.


Escrito por Frank Correa
Publicado el 03 Mayo 2012
Imprimir

Cora tiene setenta años y fue una aguerrida militante del partido comunista hasta hace unos años, que se retiró de su empleo como secretaria general del Sindicato de la Industria Alimenticia. Entonces comprendió que su chequera no alcanzaba solo para empezar el mes. No podía comer ideología, ni desayunar tareas, dijo, y entregó el carné del partido para convertirse al cristianismo.

Cora vive sola, su hija Mily se marchó hace años en una balsa para Estados Unidos y su hijo Pipe cumple una condena de treinta años en la prisión de Quivicán por robo continuado. Como la comunidad evangélica de Jaimanitas no tiene casa de culto, ofreció su vivienda y también brindó uno de sus cuartos para que viviera el pastor hasta que encontraran un lugar donde levantar la iglesia.

 
Escrito por Pablo Méndez - CubaNet
Publicado el 11 Marzo 2012
Imprimir

La Plaza de la Revolución está siendo invadida por centenares de turistas que esgrimen sus cámaras fotográficas y arremeten con flashes por dondequiera.

Un hervidero de trabajadores cambia luminarias, reviste columnas, ensambla plataformas, pinta barandas, moldea morteros de hormigón y da un toque barroco a la rústica estructura de acero que servirá de altar provisional al Papa Benedicto XVI.

Muy cerca de allí está El Cerro, uno de los barrios más pobres de La Habana, entre tantos. Pero el protocolo que regirá el viaje de Su Santidad no incluye visitar ese lugar donde reside, prácticamente entre ruinas, una representación de las masas más humildes y explotadas de este país, en el que desde hace cincuenta y tres años nos repiten continuamente que todos somos "iguales", aunque a realidad nos grite lo contrario. Algunos vecinos alegan: "Si ni el cardenal viene al barrio, ¿tu crees que va a venir el Papa?".

 
Escrito por Lucas Garve
Publicado el 10 Diciembre 2011
Imprimir

Augusto tiene unos 65 años, pero parece andar por los ochenta. Duerme en el portal de la vecina más cercana a su propia casa. Augusto no entra a la casa familiar. Pasa el día sentado en la esquina del supermercado, bebiendo con sus compañeros de desamparo, alcohólicos como él, quienes con un lenguaje incomprensible discuten y rivalizan por tomarse el último trago de una botellita que guardaron de la noche anterior.

Por una ventanilla del supermercado se vende ron barato. Es el denominado ron C, de pésima calidad, pero mejor que aquellos rones que aparecieron en el período de la crisis de los años 90: el chispa de tren, el hueso de tigre, el calambuco, etc.

 
Escrito por Alberto Méndez Castelló - CubaNet
Publicado el 29 Noviembre 2011
Imprimir

"Muerte por asfixia", certificó el médico forense. El cuerpo de Katia Esther apareció colgado en la terraza de la casa de sus suegros. Lo encontró el marido, pasadas las siete de la mañana del sábado 19 de noviembre.

Tiempo atrás, la mujer había intentado suicidarse dándose candela. Ahora una delgada cuerda de tender la ropa consiguió lo que no pudieron las llamas. Tenía 35 años. En prisión queda el hermano; enferma la madre; y deja dos hijos huérfanos, uno de 16 años, otro de 14, frutos de un hogar deshecho por el divorcio, las carencias propias y las ajenas. Su sueño era tener una casa, al menos una casita; pero terminó quitándose la vida bajo un techo que no era suyo.

 
Escrito por Asere Monina
Publicado el 15 Noviembre 2011
Imprimir

La odisea de Lázara Zuleyda Montejo Peña comenzó cuando le salió un contrato de trabajo para mejorar la vida de ella y sus hijos en Cuba, puesto que su cargo de abogada no le da para mantener la precaria economía familiar puesto que es madre soltera y uno de los hijos es discapacitado.

La casa donde vivía antes de marcharse está puesta a nombre del hijo discapacitado, puesto que su madre se la dejó en herencia al niño. En ese momento todos los hermanos estaban de acuerdo puesto que se trataba de una destartalada casa de madera, la más mala del barrio.

 
Escrito por Amelia María Doval
Publicado el 07 Noviembre 2011
Imprimir

Al observar las deplorables imágenes de abandono y miseria que representan la vida cotidiana en Africa, el corazón llora de dolor. La mala distribución de los recursos, el caciquismo potenciado y las características socioeconómica de los países llevan a imaginar que son males congénitos de los gobiernos con conciencia tribal.

La protección de las organizaciones internacionales y los convenios de ayuda a los ciudadanos respaldados por una fuerte campaña televisiva han ayudado a solventar esta situación en una cuantía menor a la necesaria. Basándome en estos estudios hace unos meses establecí un proyecto de posible ayuda al pueblo cubano, lo entregué sin el menor deseo de continuar su rumbo sino únicamente como un grano de mostaza.

 
Escrito por Osmar Laffita Rojas - CubaNet
Publicado el 26 Octubre 2011
Imprimir

En Ciudad de La Habana, con una población de dos millones de habitantes, la demanda de alimentos es cada día mayor, pero la respuesta de los encargados de garantizar el suministro de productos agrícolas a la red minorista, dista mucho de satisfacer la demanda. En la capital funcionan 308 mercados agropecuarios estatales y un número similar de puntos de venta vinculados a la agricultura urbana.

En agosto del año pasado el gobierno encargó la comercialización de los productos del agro al Ministerio de Comercio Interior (MINCIN). Todo apuntaba a que se terminaba con la pesadilla de las empresas de acopio del Ministerio de Agricultura. Los más optimistas respiraron tranquilos. Por fin los capitalinos podrían comprar viandas, frutas, vegetales y carne. Pero otra vez se reactivaron los ineficientes centros de acopio y, por el momento, funcionan 5 en la periferia de la capital. Su cometido es acopiar y distribuir los productos del agro producidos por campesinos independientes y cooperativistas, procedentes de los 14 municipios de provincia Habana.

 
Escrito por Lucas Garve
Publicado el 24 Octubre 2011
Imprimir

Una vecina dio la voz:

-¡Llegó el aceite, caballeros, y lo venden por la tarde!

Obligado a salir a la calle al mediodía, sabía con certeza que no lo compraría ese día. "Tal vez mañana", me dije. Pasaron varios días.

Al fin, el viernes me levanté temprano y fui a la bodega. Cargué con un envase de aceite vacío de una libra. Es lo que venden para dos personas hasta el mes que viene.

 
Escrito por Jorge Olivera Castillo
Publicado el 23 Octubre 2011
Imprimir

Un desayuno discreto y una comida al día. Fuera de estas realidades comienza la suspicacia, el desconcierto y las batallas cotidianas por aumentar en calidad y cantidad las demandas del estómago. Son las reglas que dicta el hambre en Cuba.

Por más esfuerzos que se inviertan, nadie va encontrar estadísticas que ilustren las dimensiones de una catástrofe humanitaria a causa de la falta de alimentos.

 
Escrito por Manuel Vázquez Portal
Publicado el 13 Octubre 2011
Imprimir

Alfredo es mi vecino. Trabaja en la empresa de gastronomía y servicio. Su puesto de trabajo es el de auxiliar de limpieza. Gana por ello 100 pesos mensuales. Vive con su esposa, que es ama de casa, y con su hijastra. Antes de la campaña contra el Aedes aegiptys criaba algunos cerdos para aumentar los ingresos familiares. Cuando se prohibió la crianza de cochinos sus finanzas decrecieron hasta el magro salario que devenga como empleado público.

Pero como las desgracias nunca vienen solas, las desgraciadas desgracias la han cogido con Alfredo. El lunes 27 de enero, víspera del 150 aniversario del Apóstol, aquel buen hombre que "con los pobres de la tierra" quería echar su suerte, apenas amaneció y mientras su esposa limpiaba la casa, recibió la visita de los inspectores de Salud Pública que velan porque el vector del dengue y otras molestias no prolifere.

 

Página 1 de 2

<< Iniciar < Previo 1 2 Siguiente > Fin >>

© Copyright
Conexión Cubana no tiene porque compartir las opiniones expresadas en estos escritos. Esta web se considera un espacio libre para que todo aquel que lo desee exprese sus opiniones, sin limitación de ideologías u otros aspectos. Por tanto, todo lo expresado aquí es total responsabilidad del propio autor.
A pesar de que mucha de la información que figura en esta sección ha sido enviada directamente por sus autores, reconocemos públicamente que unos pocos artículos que figuran en esta sección, son extraídos directamente desde Internet. Nuestra intención solo consiste en dar a conocer las diferentes opiniones sobre Cuba y su entorno. Por todo ello, queremos hacer saber a los autores de los artículos, que si no están de acuerdo en aparecer en Conexión Cubana, nos lo hagan saber desde nuestra sección de contacto y procederemos a retirarlo de nuestra web. También recibiremos con sumo placer la autoría de los mismos con el fin de hacer figurar sus datos en esta página web.

Usted está aquí:   InicioDramas