En Cuba no se puede hablar de pobres, el principal motivo es que la mayoría de la población lo es, al menos desde el punto de vista de los visitantes europeos, norteamericanos, japoneses,… Y aun así, existen casos de tal abandono, de tal miseria, tan injustos, tan crueles, tan dramáticos, que nadie con un poco de alma deja de sentir una fuerte conmoción. Y esos casos no solo tienen que ser sobre individuos específicos, pueden deberse también a colectivos, por ejemplo, a una familia a la que le faltan los alimentos, a unos trabajadores que se quedan sin trabajo y abandonados a su suerte, etc. Aquí os contaremos algunas de esas historias.

Cora tiene setenta años y fue una aguerrida militante del partido comunista hasta hace unos años, que se retiró de su empleo como secretaria general del Sindicato de la Industria Alimenticia. Entonces comprendió que su chequera no alcanzaba solo para empezar el mes. No podía comer ideología, ni desayunar tareas, dijo, y entregó el carné del partido para convertirse al cristianismo.
Cora vive sola, su hija Mily se marchó hace años en una balsa para Estados Unidos y su hijo Pipe cumple una condena de treinta años en la prisión de Quivicán por robo continuado. Como la comunidad evangélica de Jaimanitas no tiene casa de culto, ofreció su vivienda y también brindó uno de sus cuartos para que viviera el pastor hasta que encontraran un lugar donde levantar la iglesia.

La Plaza de la Revolución está siendo invadida por centenares de turistas que esgrimen sus cámaras fotográficas y arremeten con flashes por dondequiera.
Un hervidero de trabajadores cambia luminarias, reviste columnas, ensambla plataformas, pinta barandas, moldea morteros de hormigón y da un toque barroco a la rústica estructura de acero que servirá de altar provisional al Papa Benedicto XVI.
Muy cerca de allí está El Cerro, uno de los barrios más pobres de La Habana, entre tantos. Pero el protocolo que regirá el viaje de Su Santidad no incluye visitar ese lugar donde reside, prácticamente entre ruinas, una representación de las masas más humildes y explotadas de este país, en el que desde hace cincuenta y tres años nos repiten continuamente que todos somos "iguales", aunque a realidad nos grite lo contrario. Algunos vecinos alegan: "Si ni el cardenal viene al barrio, ¿tu crees que va a venir el Papa?".
© Copyright
Conexión Cubana no tiene porque compartir las opiniones expresadas en estos escritos. Esta web se considera un espacio libre para que todo aquel que lo desee exprese sus opiniones, sin limitación de ideologías u otros aspectos. Por tanto, todo lo expresado aquí es total responsabilidad del propio autor.
A pesar de que mucha de la información que figura en esta sección ha sido enviada directamente por sus autores, reconocemos públicamente que unos pocos artículos que figuran en esta sección, son extraídos directamente desde Internet. Nuestra intención solo consiste en dar a conocer las diferentes opiniones sobre Cuba y su entorno. Por todo ello, queremos hacer saber a los autores de los artículos, que si no están de acuerdo en aparecer en Conexión Cubana, nos lo hagan saber desde nuestra sección de contacto y procederemos a retirarlo de nuestra web. También recibiremos con sumo placer la autoría de los mismos con el fin de hacer figurar sus datos en esta página web.