Deportes

El ajedrez en tiempos de la República de Cuba

Cuando al mediodía del 20 de mayo de 1902 el gobernador militar estadounidense, Leonard Wood, hizo el traspaso de poderes al primer presidente electo de Cuba, Tomás Estrada Palma, la isla contaba con 1,572,797 habitantes.

Uno de ellos era un jovencito de 13 años que cinco meses antes había vencido por 7-5 en un match al entonces campeón de ajedrez de la isla, Juan Corzo.

Su nombre era José Raúl y había nacido el 19 de noviembre de 1888, en el Castillo del Príncipe de La Habana, donde su padre, el bayamés José María Capablanca, era teniente de un regimiento de caballería, casado con la matancera Matilde María Graupera.

Como el mismo Capablanca cuenta, aprendió el juego ciencia cuando tenía cuatro años al observar las partidas de su padre.

El cubano viaja en 1904 a Estados Unidos para estudiar la carrera de Ingeniería Química en la Universidad de Columbia (Nueva York) y allí visita el Manhattan Chess Club.

Los éxitos de Capablanca en el Club llevan en 1909 a la organización de un match de él contra el entonces campeón estadounidense, Frank J. Marshall, que en esos años figuraba entre los 10 mejores jugadores del mundo.

Contra todos los pronósticos, el isleño se impuso por 8-1 y 14 tablas.

El triunfo le gana al cubano una invitación al Torneo de San Sebastián, España, 1911, donde se reúne la elite del orbe, excepto el campeón mundial, el alemán Emanuel Lasker.

Ante la sorpresa general, Capablanca vence con medio punto por encima del entonces principal aspirante al título mundial, el polaco Akiba Rubinstein.

En 1913, se jugó en La Habana un torneo internacional --el primero de su tipo en toda Latinoamérica-- donde el cubano terminó segundo, a medio punto de Marshall.

Entonces viene el torneo de San Petersburgo 1914, donde gana Lasker con 13.5 puntos, seguido de Capablanca con 13 y el ruso Alexander Alekhine, con 10.

El propio Alekhine, en unos manuscritos que se encontraron después de su muerte, manifestó así sus impresiones sobre el cubano: ``Sus verdaderos e incomparables dones se hicieron por primera vez patentes en San Petersburgo en 1914... Nunca antes ni después he visto --ni siquiera puedo imaginarme-- una rapidez de comprensión tan pasmosa como la de Capablanca en esa época. Baste decir que concedía a todos los maestros una ventaja de 5-1 (minutos) en partidas rápidas ¡y ganaba! Además, siempre estaba de buen humor, era el mimado de las damas y disfrutaba de una maravillosa salud. El que terminara segundo de Lasker debe atribuirse por completo a su ligereza juvenil --ya él jugaba tan bien como Lasker''.

Finalmente se dio en 1921, en La Habana, el match con Lasker por el Campeonato Mundial y Capablanca se impuso por 4-0 y 10 tablas. Era la primera vez que un retador ganaba invicto el máximo título.

Ya como Campeón, se impone en los supertorneos de Londres 1922 (1. Capablanca 13; 2. Alexander Alekhine 11.5) y Nueva York 1927 (1. Capablanca 14; 2. Alekhine 11.5).

Llega entonces el Campeonato Mundial de Buenos Aires, 1927, donde el cubano pierde por 3-6 y 25 tablas el título ante Alekhine.

¿Cómo sucedió esto?

Según publicó el mismo Capablanca en The New York Times al acabar el match: ``Es evidente para nosotros que, en el futuro, si queremos tener éxito en cualquier empresa, debemos entrar en la arena totalmente preparados, física y mentalmente, y llevar la clase de vida que nos mantenga en la mejor condición''.

Luego de perder el título, Capablanca inicia una campaña para jugar el match revancha, que, desafortunadamente, nunca se dio.

En 1936, el cubano tiene una segunda juventud y gana los supertorneos de Moscú 1936 (1. Capablanca 13; 2. Botvinnik 12) y Nottingham 1936 (1-2. Botvinnik y Capablanca 10), pero por encima de 3-5 el entonces campeón mundial Max Euwe, los estadounidenses Reuben Fine y Samuel Reshevsky 9.5; y 6. Alekhine 9).

El último triunfo de Capablanca fue en la Olimpiada de Buenos Aires en 1939, donde obtuvo el mejor resultado en el primer tablero (+6-0=5) en la fase final de la competencia.

Capablanca, que ya desde al menos 1929 sufría de hipertensión, no vuelve a jugar más en competencias.

El sábado 7 de marzo de 1942, mientras observaba jugar a dos aficionados en el Manhattan Chess Club, sufre una apoplejía y fallece a las 6 a.m. del día siguiente en el hospital Mount Siani.

''Con su muerte hemos perdido un genio muy grande, como no veremos otra vez uno igual'', escribió Alekhine en los mencionados manuscritos.

Cuba honró a su hijo insigne con la construcción, durante el gobierno del presidente Ramón Grau San Martín (1944-1948), del Club Capablanca, en la calle habanera de Infanta.

''Yo le di a Grau la tijera con la cortó la cinta de inauguración del Club'', recordó el doctor Armando Bucelo padre, de 87 años, residente en Miami y fundador en 1938, junto con Corzo, Capablanca y otros, de la Federación Cubana de Ajedrez.

''Vi unas películas recientes del Club y no puedes creer en su deterioro actual'', mencionó Nirio Basallo, de 73 años, un residente en Miami que participó en la final del Campeonato de Cuba en 1954.

En 1952, se disputó en el Club un torneo por el Cincuentenario de la República.

''Vinieron los mejores de Argentina, España, EEUU, México, Yugoslavia y jugaron los cubanos más fuertes'', explicó Bucelo, quien fuera campeón juvenil de la isla.

''Lo ganaron empatados el argentino Miguel Najdorf y el estadounidense Samuel Reshevsky. El cubano Juan González tuvo una actuación fantástica, con más del 50 por ciento de los puntos'', añadió.

En medio del torneo, que comenzó el 24 de febrero se produce el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952.

''Los miembros de la comisión organizadora del torneo nos quedamos espantados'', agregó. ``Teníamos a los jugadores viviendo en hoteles y el dinero de su manutención y de los premios lo iba a dar el Gobierno''.

Entonces Bucelo y otros organizadores fueron a ver a Andrés Domingo Morales del Castillo, quien era secretario de la Presidencia.

``Cuando le planteamos la situación, nos dijo, esperen aquí, y se fue a ver a (el presidente Fulgencio) Batista. A la hora regresó y nos dijo que el dinero estaba garantizado''.

Luego de la muerte de Capablanca, el jugador más destacado de la isla fue González, quien ganó los campeonatos nacionales de 1942, 1943, 1955, 1956 y 1957.

Alberto ''Yuyo'' Fernández, de 80 años, residente en Miami y quien también jugó el Campeonato de Cuba de 1954, recuerda que González era un jugador seguro, natural y firme, capaz de sorprender por la forma tan sencilla en que obtenía posiciones ventajosas.

''Compartí mucho con él, tanto en Cuba, como después que vino al exilio (en 1974), y a pesar de ser médico, oficial de la Marina de Guerra, Campeón de Cuba varias veces, nunca le vi un alarde de nada'', comentó Basallo, Campeón Senior de EE.UU. en 1999.

La pregunta imperiosa es por qué esa gran afición por el juego en la Cuba republicana.

''El ajedrez siempre tuvo muchos seguidores y muchos jugadores de talento en Cuba'', aseveró Basallo. ``Y eso a pesar de su posición geográfica, que como isla, no le era favorable. Y tampoco lo eran sus condiciones climatológicas, como el calor. Sería interesante investigar por qué ocurrió eso''.•

  • Jesús Suarez es Arbitro Internacional de la FIDE
0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar