Somos los hijos de Guillermo Tell
Posteado por admin el Jueves Jul 3, 2008 En Sin categoríaVi en el titular: Fidel Castro acusa a cubanos emigrantes de “despreciable falta de ética” y no lo pude creer.
Mi primera reacción cada vez que tengo oportunidad de visitar el Blog “Reflexiones” de Fidel Castro, es una envidia tremenda. Ya quisiera yo tener tanto tiempo como él para actualizarme de todo lo que se escribe en el mundo y además poder actualizar este Blog con más frecuencia. Pero me consuela que aún así tengo más tráfico que él según Google
(herramientas del imperio). Pero una vez repuesto de este natural arranque, sorteo los temas que no me llegan a interesar (todos esos textos dedicados a Estados Unidos) y llego a la frase que me trajo. Aunque no va directamente conmigo puedo parafrasear al maestro: “¡este viejo caprichoso, no hay tarde que no me enoje!”
Cuando lees algo como esto te preguntas si Fidel Castro es cínico, está perdiendo la memoria o ambas cosas juntas. Leamos:
Como se conoce, 20 mil cubanos de diversas edades, con excepción de aquellos que cumplen algún deber social ineludible, son autorizados cada año a emigrar directamente a Estados Unidos; viajan de forma segura, tanto niños como adultos han recibido educación y son saludables. Es un sacrificio que, en aras de la reunificación familiar, Cuba aporta.
Los que atraídos por la cínica Ley de Ajuste Cubano lo hacen directamente o por terceros países, de forma clandestina o bajo cualquier manto legal, no sólo cometen una falta despreciable de ética sino que privan a la economía de nuestro pueblo de especialistas y personal calificado. Es el robo descarado de cerebros y de brazos productivos que nuestra patria, en su lucha heroica, está en el deber de combatir firmemente.
Vayamos por partes y veamos cuantos errores (u horrores) puede contener un párrafo mal intencionado:
• 20 mil cubanos son autorizados a viajar… O sea aquí reconoce que es nuestro dueño, nos quita la cadena de la pata y nos suelta libres al monte…
• tanto niños como adultos han recibido educación y son saludables. Otra vez el chantaje, le deuda de gratitud impagable. La educación y la salud no son un regalo del gobierno. Ningún gobierno produce nada, sino que administra (o mal administra) los bienes de todos.
• Es un sacrificio que, en aras de la reunificación familiar, Cuba aporta: Esto no es un sacrificio sino respeto al ser humano. En todo caso, el país le pertenece al pueblo, no el pueblo al país.
• Los que atraídos por la cínica Ley de Ajuste Cubano lo hacen directamente o por terceros países, de forma clandestina o bajo cualquier manto legal, no sólo cometen una falta despreciable de ética ¿No sería más honesto reconocer que los que “escapan” clandestinamente es la gran masa que queda por encima de las primeras 20 mil autorizaciones, incluidos aquellos que cumplen algún deber social ineludible?
Comandante, te has preguntado y respondido alguna vez honestamente ¿por qué se va tanta gente de Cuba ahora y no cuando la revolución del 33 por ejemplo? ¿Debido a la ley de ajuste cubano? Pero yo en Europa no tengo Ley de Ajuste cubano, ni comunidad poderosa que me ampare y a pesar de eso cada día llegan más cubanos que se ajustan solos y sin ayuda.
Comandante, reconózcalo: la aspiración primera de los cubanos que logran salir del país (por los medios que sean) no es llegar, sino salir. Cualquier destino les es bienvenido, Incluso los hay que viajan a países con menos desarrollo que Cuba. Personalmente he encontrado cubanos en Angola ¡Y ya me dirá usted si hay Ley de Ajuste Cubano en Angola! Piensa usted que hay mexicanos que crucen la frontera sur hacia Guatemala y se queden a trabajar en ese país, ilegales durante muchos años. ¿Por qué sólo pasa en Cuba?
• …sino que privan a la economía de nuestro pueblo de especialistas y personal calificado… Comandante, yo me gradué en la Universidad de La Habana. En aquel tiempo no sabía que adquiría una deuda de por vida. De ser así, créame que hubiese evitado el camino de los estudios como hacen hoy miles o cientos de miles de mis compatriotas en edad de estudios universitarios para no verses atrapados en deudas impagables. Como me dijo Yoani en la conversación que sostuvimos en La Habana: ¡Es tan feo que nuestros padres nos cobren de adultos, los biberones que nos dieron cuando éramos bebés!
• …es el robo descarado de cerebros y de brazos productivos que nuestra patria, en su lucha heroica, está en el deber de combatir firmemente… Muchos de esos especialistas dejan atrás su país (muy a pesar suyo aunque usted no lo crea, soy uno de ellos y hablo en primera persona. Nadie me lo contó). Es “huida de cerebros”, no robo. La gran mayoría de esos especialistas ejercen como tal en los países de destino.
En la “estampida cubana de cerebros” confluyen dos causas fundamentales, la primera es similar a la de cualquier profesional de los países del tercer mundo: el simple y humano afán de desarrollo personal y aspiración de mayores recompensas económicas. En segundo lugar Comandante, está el freno que significa para el país aquello que una vez se llamó Revolución y que hoy no es sino una camisa de fuerzas que impide el desarrollo de la sociedad. Como profesional recuerdo muy bien que mi primer acercamiento a Internet fue a escondidas. Yo entraba en la oficina del Gerente extranjero mientras otro ingeniero se quedaba en la puerta para que yo enviara emails que me trajesen noticias de los últimos adelantos de la ciencia de la construcción. Luego cambiábamos y yo le guardaba las espaldas, como si cometiéramos un crimen. Crimen que además podía costarnos la expulsión del Ministerio del Turismo. Ese era mi acercamiento a Internet, violando la circular del ministro de evitar que los cubanos tuviésemos acceso a las tecnologías cappitalistas. Así podría recordarle cientos, miles, millones de prohibiciones Kafkianas impuestas por la dirección de la revolución, no por Estados Unidos. Prohibiciones que nos quitaron las ganas juveniles de construir un mundo mejor y más justo.
Eso fue hace más de una década. Sin embargo, hace sólo cosa de un mes leí unas Reflexiones suyas en este mismo Blog, animando a no dejarse llevar por las tecnologías del enemigo. Si en pleno siglo XXI, un estadista anima a su pueblo a no usar Internet, entonces caigo en cuenta de la isla está destinada al fracaso. Con tales ideas ya no hacen falta lo americanos ni sus amenazas, ni su bloqueo. Los cubanos nos bastamos para hundir la isla en la más absoluta miseria.
De mi época en las aulas de la Cujae recuerdo estas dos canciones que le dedico, ellas encierran la causa y la consecuencia del por qué hoy casi dos millones de cubanos estamos regados por el mundo:
Guillermo Tell,
no comprendió a su hijo
Que un día se aburrió
De la manzana en la cabeza.Echó a correr
Y el padre lo maldijo pues
Cómo entonces iba
A probar su destreza.Guillermo Tell,
tu hijo creció,
Quiere tirar la flecha
Le toca a él probar su valor
usando tu ballesta.Guillermo Tell no
Comprendió el empeño
Pues quién se iba a arriesgar
Al tiro de esa flecha.Y se asustó cuando dijo
El pequeño, ahora
Le toca al padre
La manzana en la cabeza.Guillermo Tell, tu hijo creció
Quiere tirar la flecha.
Le toca a él probar su valor
Usando tu ballesta.A Guillermo Tell no
Le gustó la idea
Y se negó a ponerse
La manzana en la cabeza.Diciendo que
no era que no creyera
Pero qué iba a pasar
si sale mal la flecha.Guillermo Tell, tu hijo creció
Quiere tirar la flecha.
Le toca a él probar su valor
Usando tu ballesta.Guillermo Tell
no comprendió a su hijo
que un día se aburrió
de la manzana en la cabeza
Esta es la consecuencia. Porque aunque tú no lo crees a la inmensa mayoría de los que nos fuimos no nos gusta estar hablando idiomas extraños o pasando frío lejos de casa…
Foto de familia Carlos Varela
A la familia cubana, la de aquí, la de allá, la de todas partes.Detrás de todos estos años
Detrás del miedo y el dolor,
Vivimos añorando algo,
Algo que nunca más volvió.Detrás de los que no se fueron
Detrás de los que ya no están
Hay una foto de familia
Donde lloramos al final.Tratando de mirar
Por el ojo de la aguja.
Tratando de vivir
Dentro de una misma burbuja.
Solos.Detrás de toda la nostalgia,
De la mentira y la traición,
Detrás de toda la distancia,
Detrás de la separación.Detrás de todos los gobiernos,
De las fronteras y la religión
Hay una foto de familia
Hay una foto de los dos.Tratando de mirar
Por el ojo de la aguja.
Tratando de vivir
Dentro de una misma burbuja.
Solos.Detrás de todos estos años
Detrás del miedo y el dolor,
Vivimos añorando algo,
Y descubrimos con desilusión
Que no sirvió de nada
De nada
“o casi nada
Que no es lo mismo
Pero es igual**(”parte de Pequeña Serenata Diurna de Silvio Rodríguez”).
Comandante, yo creí en ti y milité en la UJC porque creí en ti y en tu proyecto, pero llegó el momento que me decepcionaste. Por eso me fui, y me hubiese ido con o sin Ley de Ajuste Cubano. Nos vamos de ti…