
Una Gallega me hace dos preguntas. Esa tarta azul ¿es real? ¿A qué se supone que sabe?
Je je je. Sí, es real, tan real como que Cuba existe, aunque a veces nos parezca de otro mundo.
Responder a qué sabe una tarta azul ya es un poco más complicado. No alcanza mi larga experiencia de muerto de hambre habanero para descifrar de qué puede estar hecha una tarta azul ¿azul de metileno?* Quién sabe.
Pensando y pensando me remonté a los cumpleaños de mi infancia, los cumpleaños de pobres, donde no había ni tarta, sólo Guachipupa y Pan con Pasta.
No voy a hacer un tratado teórico acerca de la Guachipupa (también conocida como “líquido de freno”). Sólo situarla en su contexto histórico como antecesora de los refrescos instantáneos de la “shopins” actuales. Se hacía de un líquido misterioso que vendían (racionado por la libreta). Su característica más notable era su largo alcance: una botella alcanzaba para 50, 500 ó 5000 invitados. Siempre que fuera día de agua.
El Pan con Pasta ya es un mundo aparte. Fui de los que alcancé pan de cumpleaños (racionado también), aquel pancito pequeñito con forma de quimbumbia. Los más viejos se acordarán. Pero ya de jovencito tuve que sentarme media mañana a cortar en 4 partes iguales el pan redondo de la bodega. La pasta ¡OH La Pasta! ¡Mejor dejamos eso ahí! Como dicen los chinos: Con calne de lata… la mamá de los “latoncitos”.
Gallega, te podría estar hablando un buen rato de los aportes a la gastronomía hechos por la necesidad cubana. Pero en Cuba no se puede estar preguntando mucho a la hora de la comida. Nadie lo hace. Los de las altas esferas evitan preguntarle a sus esposas de donde salió el pollo del arroz con pollo para no provocar un divorcio. Los que comen arroz con pollo sin pollo evidentemente no preguntan de donde salió el sabor a pollo*** y los que no tienen para las pastillitas de pollo pues… se cagaron en su madre. Porque en Cuba si no tienes fulas, no comes.
* Azul de metileno = una medicina usada para desinfectar heridas, arañazos, cortadas, astillas enterradas, ojos de pescados y cuanta matadura producto de estar todo el día mataperreando en la calle. Hoy en vía de extinción como todo en la isla.
** En mi última etapa de muerto de hambre habanero se puso de moda en Cuba el arroz con pollo sin pollo. Si bien las pastillas de pollo no nos salvaban de la falta de proteínas al menos salvaban la memoria).