
En Cuba las cosas son por embullo, no por convicción. Quien a estas alturas crea lo contrario se expone a que lo cojan de tonto.
¿Recuerdan aquellos Pastores por la Paz? ¿Aquellos que ayunaron por traer una guagua pintarrajeada y ordenadores viejos?
Quien sabe donde estén esos ordenadores ahora, pero de aquella guagua sólo queda esto ¡Y en qué estado!




