España es la misma mierda que Cuba,
el mismo desorden, el mismo relajo, la misma falta de seriedad,
sólo nos diferenciamos en las tiendas,
que en “La madre patria” permanecen llenas.
Vox Populis cubana
Hace ya tres meses, antes de irme a Cuba, alguien me pidió por favor que le comprara un libro que en Cuba no puede encontrar. Bien, dime el título a ver qué se puede hacer… Googleé: Esperando un respiro de Terry Macmillan y apareció en varias tiendas y yo me decidí por Casadellibro.
Como ya había comprado varios libros ya en la librería de la Gran Vía, decidí hacer el pago y todos felices, mi amigo tendría el encargo, que estaría en mis manos en una semana. Pero una cosa es en vivo y otra a través de Internet. ¡Estos gallegos no se enteran! El libro nunca llegó. O sí, me llegó un paquete tres semanas más tarde de lo previsto y en u interior un libro llamado Leyendas taoistas de Varios autores chinos. Ahí empecé el vía crucis de llamadas telefónicas, faxes y correos electrónicos al servicio de Atención Al cliente, que se pierden en el ciberespacio. ¿Solución? Envías el libro de vuelta, nos mandas el comprobante de envío de correo por fax y entonces te enviamos el libro verdadero y te reponemos el dinero del correo…
Llegado el día de mi partida a Cuba, del libro ¡Ni el sol! Allá en La Habana disculpas a mi amigo y promesas de que se lo enviaré con la primera persona que salga para la isla. Sé que el no me creyó, porque es de los que creen que en el capitalismo todo funciona.
Al regreso un paquete me esperaba en el correo, pero la contentura me duró poco. Ahora soy el nuevo dueño de un libro llamado: El fútbol durante la guerra civil y el franquismo de Carlos Fernández Santander. No sé si es bueno o malo, porque soy de los únicos en este continente que no le gusta el fútbol y como es de esperar en estos casos, la devolución del importe por concepto de correos a mi tarjeta brillaba por su ausencia.
Otra vez llamadas telefónicas hasta que alguien se digna a coger el teléfono. La chica repite el libreto: Envías el libro de vuelta y nos mandas el comprobante de envío por fax y entonces te enviamos el libro verdadero y te reponemos el dinero del envío… Déjame hablar con tu superior… ¡Salió a comer…! ¿a las 9 de la mañana? Si… Ven acá mami y cómo me fío yo de ustedes si no me han devuelto el dinero… no te queda más remedio o lo envías o no hay trato… pero y ¿por qué no me reembolsan el envío del primer libro y cuando lo vea te devuelvo el segundo? Vale, ahora hago la transacción.
De esto hace dos semanas. Pero de la devolución del importe de correos y del libro comprado… ¡Ni el sol!
De nada ha valido llamar decenas de veces y hablar con empleados que prometen pero no cumplen. De nada ha servido anunciarles que compraría en Amazón o eBay o que publicaría esta historia en este sitio que tengo al que entran a diario centenares de gallegos y le mandaría el enlace al diarios El País (en donde tengo copia de este blog). A Casa del Libro le da igual…
Así que ahora que España es campeón europeo, si no quiero terminar con un infarto, tengo una buena oportunidad de adentrarme en la historia del futbol español gracias a mi nuevo libro: El fútbol durante la guerra civil y el franquismo de Carlos Fernández Santander y quedar como un comemierda ante mi amigo en Cuba que sigue pensando que en el capitalismo todo funciona.
P.D.: Si a alguien le interesa el libro, yo se lo regalo si no es que lo pongo a la venta en eBay ahora que españa está en el bombo.