No me gustan los shows de animación de los hoteles. Desgraciadamente, o por suerte, debido al trabajo que realicé durante diez años, las visitas a esos lugares perdieron toda emoción pues nunca fui huésped sino empleado. Pero, una vez que tienes que pasar una noche allí, en el fin del mundo, aún cuando estés por tema de trabajo, en las noches tienes sólo cuatro opciones:
- Acostarte a dormir temprano,
- trabajar también en las noches,
- ver la televisión,
- o asistir al show de animación y quizás con suerte ligar una buena conversación.
Y como yo padezco de insomnio, odio el trabajo y la televisión, pero soy un tipo con mucha suerte llegué a ver unas cien veces el mismo show de mulatas semidesnudas con cestas de frutas en la cabeza. ¡Aunque valieron la pena las “tantas conversaciones” que sostuve!
Años han pasado. Esta vez en Cuba me invitaron a ver otro show de Hotel dije que no, pero como en mi casa la que manda es mi mujer no me quedó más remedio que ir. Y he aquí que descubrí que las cosas han cambiado para bien. Asistí a un espectáculo hecho con muchísimo talento y ganas de cambiar las cosas, que logra abarrotar cada noche la sala de animación de varios hoteles de Varadero. ¡Bien hecho por estos jóvenes!
Después de terminado el espectáculo me acerqué a ellos para felicitarles por hacerlo tan bien y ellos con la mayor naturalidad del mundo me revelaron que no tienen días de descanso, porque sus días libres son para pulir las presentaciones, para innovar o presentarse en otros escenarios.
- ¡Siempre hay algo que hacer si quieres hacerlo bien!
Por suerte, la época de los shows de mulatas semidesnudas, meneando el culo por menearlo al estilo Tropicanezco va quedando atrás. En Varadero unos jóvenes artistas “se están robando el show de los shows cubanos”.
Aquí iré colgando algunos fragmentos del espectáculo:
Una sesión dedicada a ritmos caribeños. Muy buena voz del cantante:
Vuelven la conga y su típica trompeta china