
Había decidido escribir un thriller. Uno de esos relatos donde hay muertos que pasan raudos frente a los espejos o apariciones que inquietan al perro haciéndolo ladrar como un loco y gemir tras las pantuflas del viejo que duerme ajeno a la amenaza próxima; por eso evité esta vez comprar palomitas de maíz, para que el crujir no rompiera el silencio necesario que hace que las musas bajen y se posen sobre mí.
Ya todos duermen, terminada mi ocupación diaria de papá, corro al ordenador y me dispongo a teclear. Comienzo con una oración sencilla:
“Ella lo echaba de menos, no se adaptaba a la idea de que no lo vería más…”
Y ahí quedó todo. Hago bailar mis dedos en el aire, me estrujo los sesos contra la pantalla, miro por la ventana buscando ese espectro protagonista de mi cuento; pero nada. - ¡Hoy no es mi día! - le digo al Eleggua que ocupa su puesto tras la puerta y doy un portazo al salir a la noche fría. Cruzo la calle a esa hora desierta y me dirijo al bar de la esquina. He entrado pocas veces en ese lugar, allí nadie me conoce. Diez minutos más tarde subo las escaleras de casa portando un par de cervezas y las dichosas palomitas que no me pueden faltar cuando escribo.
Abrí la puerta procurando no despertar con el chirrido a los durmientes e intento avanzar en la oscuridad, pero me enredo con el Eleggua que había caído de su plato detrás de la puerta cuando la tiré al salir. El puntapié lo lanzó contra la pared del fondo como un proyectil, rebotó un par de veces en el duro suelo y corrió a esconderse asustado bajo la silla frente al ordenador; dio allí unas cuantas vueltas, giró y giró hasta detenerse con la vista clavada en mí. ¡k´go en Dios carajo!
Nadie se ha despertado
Ocupo mi lugar frente a la pantalla. Estreno una cerveza. Leo las noticias on line, nada especial, muertos por todos lados. El puntero del ratón se mueve. Tengo que nivelar la mesa, siempre me acuerdo en el momento más inoportuno, mañana lo haré. Aparto el mouse y continúo la lectura pero inmediatamente el puntero avanza hacia el centro de la pantalla. Al principio decidí no prestarle atención, sin embargo los círculos descritos en frente de mis ojos me hicieron percatarme del hecho. Esto no me gusta nada. Mañana compro un mouse nuevo. La danza termina ahora se mueve como un péndulo por toda la pantalla. Trato de frenarlo y no responde, tiro del cable que lo ata al puerto USB; mas el movimiento sigue. Una mano invisible pulsa en “File” y abre una ventana nueva. El movimiento del puntero cesa, ahora en su lugar se dibuja una letra, luego otra con la inseguridad de un niño que hace sus deberes del primer grado.
D O N D E E S T Á N M I S C A R A M E L O S ?
No, esto no me gusta nada. ¿Algún virus? ¿Alguien tiene acceso remoto a mi ordenador? Nunca me ha convencido esto de la conexión inalámbrica, tiene su moña. Apago el módem y para mayor seguridad, saco la tarjeta del puerto.
N O M E T R A J I S T E D U L C E S ¿
Ahora ya me gusta mucho menos.
T E A Y U D O C O N T U H I S T O R I A S I M E D A S U N M E R E N G U E
Mi vista se pasea por la habitación. La oscuridad reinante deja ver poco, el silencio me trae el acompasado respirar de los niños que duermen. Nada delata la presencia de algún extraño en casa. Por si acaso y a falta de arma con que defenderme acerco el pisapapeles de mármol. El puntero comienza a danzar nuevamente en la pantalla y yo finalmente me atrevo a teclear un par de palabras:
¿Quién eres?
Y O
¿Y quién es yo?
A L G U I E N Q U E C O N O C E S B I E N
¿Dónde estás?
M U Y C E R C A D E T Í C A S I T E P U E D O T OC A R
Un escalofrío recorrió mi cuerpo. ¿Debía mirar alrededor? ¿Pasearme por la habitación? ¿Apagar el ordenador y meter la cabeza bajo la almohada bien pegadito al cuerpo de mi esposa que duerme…?
asere, ya esto no lo habías publicado?
Bolex,
Quizás no sepas que en días pasados hubo un desastre en todos los foros de Conexión Cubana y se perdió todo. Poco a poco he ido recuperando todo Blog (desde hace dos años que empezó hasta el día en que desapareció). Es por eso que ves nuevamente este artículo que pertenece a la serie que narraba cuando ocurrió el desastre. Si pongo el capítulo final sin los anteriores probablemente nadie sepa de qué estoy hablando.
Ah, no sabía.
Pues meta mano que lo que pones es TIMBA!!!
Hace algunos años creo q vi un fantasma,,fue muy cómico porq en aquel momento no me di cuenta de lo q estaba sucediendo. Era al sur de Italia en una terma romana muy antigua, habia un pozo , yo meto la cabeza por todas partea asi q me puse a mirar el pozo en e l fondo y allí me sucedió algo extraño q todavia no se explic. asi q q digo siempre q vi un fantasma,,,saludos