Yo no sé si descubro el mediterráneo con esta noticia. Quizás es un invento ya viejo, pero si alguien me hubiese preguntado ayer si es posible caminar por encima del agua, habría respondido que no.
Pero hoy por suerte ha hecho buen tiempo y hemos decidido ir a los lagos en las afueras de la ciudad y lo he visto. Por suerte tenía mi cámara a mano y pude dejar constancia del caminante, o más bien del saltarín, pero pa´l caso da igual.
Este invento debe ser nuevo, porque si en Cuba se conociera, inauguraríamos el maratón Habana-Miami, (¡en una sola dirección claro está!) cantando aquello de
Un cubano en Londres ha aceptado leer Havana Graffiti y comentarla. Hoy me ha dado la grata sorpresa de poner su opinión en su Blog. Y ya van unos cuantos los que se suman al concierto de esta novela y declaran que la novela es un poco de ellos mismos. Eso me alegra, que aún en la distancia siga siendo de cada uno de los que la lee, porque para nosotros, para los muchos “YO” fue escrita esta novela.
Lléguense por aquí y léanlo ustedes mismos y como siempre saquen sus propias conclusiones.
Y por si fuera poco, la colgó también in English. ¡Pa´ que los yumas no se crean que nosotros no!
Había decidido escribir un thriller. Uno de esos relatos donde hay muertos que pasan raudos frente a los espejos o apariciones que inquietan al perro haciéndolo ladrar como un loco y gemir tras las pantuflas del viejo que duerme ajeno a la amenaza próxima; por eso evité esta vez comprar palomitas de maíz, para que el crujir no rompiera el silencio necesario que hace que las musas bajen y se posen sobre mí.
Domingo 7:00 a.m. El aire todavía fresco entra en torrente por cada una de las bocacalles que apuntan al malecón de La Habana. La gente se despereza con los primeros gritos de los vendedores que llegan desde el mercado de los guajiros. Leer mas
- Mira, pa´ que conozcas a una coterránea tuya.
Me la presentaron en una fiesta hace un par de semanas. Lejos estaba yo de sospechar que la conversación que comenzaba con el inocuo “¿Qué tiempo llevas aquí?” terminaría siendo una de las confesiones más duras que he oido en mi vida…
Mira esta foto, una imagen vale más que mil palabras y esta es de las que te dejan también sin aliento. Pudiera haber sido tomada también en Luanda o Kosovo, pero no. La inconfundible imagen del capitolio al fondo confirmaba que estaba hecha en La Habana.
…Juan y yo habíamos decidido posponer nuestra descendencia hasta que la situación económica nos permitiera afrontar la crianza de un niño. Dos, queríamos tener dos y los tendríamos cuando las cosas mejoraran en Cuba. Pero la vida nos jugó una mala pasada: los métodos anticonceptivos no son infalibles y una vez que estaba en camino no tuve valor, no quise interrumpir la vida que ya se formaba dentro de mí. Así que dijimos pa´ lante y así nació la niña.
…¡Tú lo sabes! En Cuba sólo funciona la marcha atrás. No había futuro, por eso decidimos sacar como fuera a la niña de aquel lugar que nos ahogaba. Yo había conocido con unos actores durante una filmación que se portaron muy bien con nosotros y a los que les estoy muy agradecida por acceder a ayudarnos a salir de aquel infierno simulando un matrimonio, no nos cobrarían nada.
Mis papeles colaron, pero a Juan no le creyeron… dijeron que el suyo era un matrimonio de conveniencia. Se me unió el cielo y la tierra… pero él me dijo “vete tú alante, ya encontraremos la forma de reencontrarnos y hacer una vida de familia juntos”
De esto hace ya 12 años en los que le han denegado 12 veces la posibilidad de reunirse con su hija…
No des pie a que malinterpreten tus palabras y te acusen de agente de la CIA. Total, sólo te aplaudirán los que están del otro lado del mar y cuando eso suceda ya tú te pudres en la cárcel. Recuerda el dicho: El que empuja no se da golpe. Leer mas
Siempre he vivido bajo una dictadura, dentro y fuera de Cuba… tranquilo esto no es política. Quiero decir, que siempre he tenido a alguien dispuesto a meterme el pie de la manera más dulce, pero pie al fin. Primero fue la vieja que, como un general, decidía hasta los días que tenía que ir a cortarme el cabello (coño, que lindo sonó eso, quiero decir pelarme), después tuve novias y me casé y esto sólo cambió la voz que me daba órdenes.
Fuera de Cuba, en este iceberg donde he venido a parar no hay muchos cubanos con quienes compartir una esa de dominó o una tarde de gritería. Así que he ido blanqueando (por dentro quiero decir) y resulta que hasta me molesta la música del vecino. Leer mas
Asumí la moderación de los foros, como una tarea más en mi carrera de compras online en España. Hasta el momento había sido un empleado sin voz ni voto que se encargaba de la monótona tarea de cobrar y enviar recordatorios de pago a los morosos. Y por supuesto recibir airados emails de los clientes sin posibilidad de réplica. En ese momento me daban voz y la responsabilidad de torear los locos que cada noche ponían patas arriba aquello escudados en la bandera de la libertad de expresión.
- ¡Ja, háblenle de libertad de expresión a un cubano! Leer mas