El día que conmemoré el cincuenta aniversario de mi llegada al mundo, fue la primera vez que todas las sillas de la mesa del salón se llenaron. Durante años hemos comido por turnos en la mesilla de la cocina, cuando no con el plato en la mano, sentados en el sofá frente al televisor. Pero claro, este es un día especial en el que dejo de ser temba; a partir de hoy soy “un puro”, lleno de consejos para cada situación. Leer mas
Hace unos días una “colega bloguera” ha regresado de Cuba y ha traido consigo noticias de primera mano acerca del “cambio”. Pero lo más importante es su visión del cambio real que se opera en los cubanos por estos días. Por eso le he pedido permiso para reproducir sus palabras en este Blog:
A veces el silencio es necesario. Hay que dejar reposar las ideas para evitar catástrofes y erratas, pues las palabras que nacen ya no vuelven a ocupar su lugar. Leer mas
El diario Granma es como el mundo de nunca jamás. El mundo paralelo en el que aquel famoso ratón exclamaba: ¡Si no me dejan hacer lo que me da la gana, le prendo candela al bosque! Más o menos es lo que he entendido de esta noticia encontrada en ese diario acerca de la no aceptación per se de los diplomados en La Habana en territorio Hondureño.
A cada rato se me cuela por aquí algún progre y me deja un mensaje tardío como en este post muy viejo. Y yo además de imprimirlo, enmarcarlo y enviarlo al museo de los últimos izquierdosos; lo comparto con ustedes, porque esto es demasiado para un sólo corazón. Nuestro invitado nos ha dejado esta opinión: Leer mas
— Yoyo, ¡tengo una buena nueva!
La voz se cuela bajo el Cadillac del 55 que trato de devolver a la vía – o debí decir a la vida- desde hace tres días. No necesito ver la cara de El Jabao para saber quien me habla. Hemos crecido juntos, mataperreamos uno junto al otro en estas viejas calles habaneras.
— ¿Una jevita nueva y buena? Coño, usted siempre ha sido un tipo con suerte Leer mas
MR FRANKLIN ADAM, Bills & Exchange Manager del BANK OF AFRICA (BOA) me ha enviado un correo privado en el que me propone un negocio difícil de rechazar. He tenido que dejar lo que estaba haciendo y aunque no fumo, salir con la excusa de fumar el primer cigarro de mi vida.
Nos quedamos mirando hacia el techo, desnudos uno junto al otro, sin ánimo para otra cosa que no fuera sudar. Hace cosa de hora y media no conocía nada de ella, ahora estoy al tanto de cada una de las imperfecciones escondidas bajo la gabardina, nada más. Ahora ya rocé su piel, aunque su nombre, por más que me lo repita, no logra ocupar un lugar fijo en mi cabeza. Ella sigue siendo un misterio.