Este es el post de cierre del 2007. Este, es el último día de un gran año al menos para mí: ¡nuevo trabajo, nuevo niño, nuevo libro, nuevo blog, nuevos amigos…!
No he podido evitar la tentación de pasar por acá a ver cómo va la cosa, gracias por sus comentarios. ¡Hasta un homenaje me han dedicado en el Lovelyforum, los amicis italianos! No sigan que se me sube a la cabeza tanto elogio y se me olvida que esto es lo que es: Una terapia. Leer mas
Creo que este año ha llegado al final. En época de fiestas y regalos se hace cada vez más difícil encontrar un momento para teclear esas ideas que me llenan la cabeza. Mala suerte, tendrán que esperar a que el nuevo año ponga nuevamente las cosas en su lugar. Y como pienso que a ustedes quizás les pase lo mismo creo que me limpio el pecho anunciando que este puede ser el último post del año 2007. Si en los próximos días antes de fin de año logro publicar algo será gracias a un acto heroico o a que mi adicción ha llegado más allá de los límites de lo racional. Leer mas
Como parte de esta lucha contra los molinos que Havana Graffiti libra para llegar a sus lectores, mi colega bloguera (esa gallega que siempre trata de hacerme llorar), ha escrito cosas del libro como esta: Leer mas
Se acerca el fin año y se ponen de moda los recuentos. Las miradas al año que termina empiezan a publicarse en cada uno de los blogs criollos. Pero, invariablemente, se impone una mirada apocalíptica por sobre el “trabajo” que hemos hecho. Leer mas
No recuerda, de niño, haber disfrutado de historias contadas por sus padres a la hora de dormir, ni arbolitos, ni regalos de navidad ni na’ de na’. A los nueve años ya no tenía sus padres consigo. Su madre se fue temprano, víctima de una enfermedad y su padre murió en los disturbios de la revolución del 33. Sólo le dejaron dos hermanos más pequeños que él y la inmensa preocupación de sacarlos adelante. Dios no le dió tiempo siquiera de terminar de ser niño cuando le cayeron del cielo las preocupaciones de adultos.
Sus juguetes, si es que se les puede llamar así, fueron su cajón de limpiabotas y los barcos de papel que hacía con los periódicos que no lograba vender en el día y que junto a sus hermanos echaba en la bahía de La Habana. Leer mas
El Yoyo, Enviado especial en Animalia. Por segundo año consecutivo se ha entregado en esta ciudad el premio al Hijo e´puta del año en Barbaria. Esta vez el ganador ha sido un conductor del servicio de autobuses de esta capital. Leer mas