Hace un par de días le vengo dando vueltas en la cabeza. Y conste que a mí no me gusta la política, pero con semejantes políticos descerebrados que nos han tocado, no te queda más remedio que llamar las cosas por su nombre. Hace un par de días se reunió el “Dream Team” en La Habana y sacaron de la manga la creación de una confederación bolivariana de naciones en la que Cuba ya tiene un lugar reservado. Y ahora yo me pregunto y le pregunto a los defensores del modelo democrático cubano:Una decisión de tal magnitud, integrar el país en una confederación, ¿no debe ser consultado y decidido por la Asamblea Nacional del Poder Popular? ¿Para qué es esa Asamblea, para que un par de gente pase olímpicamente de ella? Revisando la constitución cubana actual es ilegal tomar esa decisión puesto que no se ha contado con el máximo órgano legislativo del país. En otro orden de cosas. La decisión de integrar al país a una confederación en la que pasaríamos a ser un estado de la unión ¿no debería ser llevada a referendo popular? Recuerdo, por ejemplo el caso noruego en donde los ciudadanos han votado “No” a la adhesión a la Unión europea. Porque, ¿de quién es el pais? De los ciudadanos, no del estado. Sin importar qué color tiene la ideología que rige, el país es de quienes lo habitan. ¿No sería más ético que tal anuncio fuera hecho por el presidente cubano y no enterarnos de que entraremos a formar parte de tal o más cual organización regional por boca de un presidente extranjero? Al menos sería más respetuoso con el pueblo cubano.
Demasiado entusiastas me parecen los autores de una decisión que debe ser discutida milímetro a milímetro por especialistas legales, de comercio, militares, etc y una vez que existe un cuerpo legal que asegure por encima de todo la conveniencia y soberanía del país llevarla a la Asamblea Nacional y al sufragio popular. ¿Qué pasaría si dentro de cinco años los cubanos quieren abandonar la “confederación”?
La imposición del término “bolivariano” deja claro cuál es el papel de Cuba en esa “confederación” Hay que recordar que técnicamente hablando, Bolivar nada tuvo que ver con la independencia cubana que nos es tan ajeno como Gandhi o Martin Luther King.
Otra vez la democracia a la cubana deja ver su lado flaco. Otra vez esas personas que se han tomado para sí la tarea de salvaguardar la patria de todos, apuestan por una sola carta. Ayer fueron los rusos y su indestructible socialismo, hoy apuestan por unirse a un país con mucho más potencial económico como es Venezuela, regido por alguien que hace dos días ha roto su propio record de torpeza política al declarar que su país (de quien parece ser dueño) no se quedaría con los brazos cruzados si la oligarquía boliviana eliminaba físicamente a Evo Morales. ¿Cómo entender semejante afirmación? ¿Declaración de guerra? ¿Si somos parte de la confederación, no implicaría esto la participación automática en un conflicto bélico? ¿Intromisión en los asuntos internos de otro país? ¿Tenemos un nuevo policía americano? Bien, entonces qué pasaría si mañana los cubanos decidieran terminar con el socialismo o simplemente salir de la confederación bolivariana? ¿Intevendrían las tropas venezolanas en Cuba?
Ya me gustaría oir la explicación de Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional. Me parece que le han puesto difícil justificar que la Asamblea Nacional del Poder Popular, que él preside sirve para algo más que aplaudir y aprobar por unanimidad lo que otros deciden. Este hecho deja claro donde reside el verdadero poder en Cuba.
La asamblea Nacional ha sido rebajada por enésima vez a Comisión de embullo.