Cuba,cubanos,jinetero,jinetera,comandante,
La disidencia en Cuba no tiene futuro.

Posted on Martes 18 Septiembre 2007

Cerca de casa vive un señor – del que no digo su nombre por ser tan desconocido como el que más- que ha llegado a mi ciudad después de guardar cárcel en Cuba por sus ideas disidentes. Militó en uno de los tantos partidos opositores que existen en la isla y que son los pequeños desconocidos de la historia de la nación cubana. Con él pasé horas enteras, días tal vez hace cosa de unos meses; dialogando sobre la situación presente de Cuba y su futuro. De esas tertulias saqué en conclusión (y así se lo hice saber) que la suya y la de la disidencia cubana, es una batalla perdida desde el principio, no porque sea injusta sino porque han elegido mal el camino; un camino que sólo les traerá desgaste, cárcel y muerte sin haber hecho mella en la vida cotidiana cubana actual.

- ¡Fidel no se cae, o al menos ustedes no lo tumban!
- No estés tan seguro: el camino más largo comienza con el primer paso.

Este señor es muy optimista, un soñador; vive fuera de la realidad y por eso sólo recibe palos de ella. No le basta el hecho de que Fidel agoniza de muerte natural (si es que ya no expiró) y ha tenido (o tendrá) una muerte dulce y apacible en su lecho y en Cuba no hay signos de cambios, al parecer la cosa pica y se extiende.

Hay que ser realistas: las cosas se evalúan por sus resultados. Poco valen las intenciones, los esfuerzos ciclópeos o los heroísmos cinematográficos si los objetivos no se han cumplido y si no hemos dejado las condiciones para que se cumplan, para que todo el esfuerzo no haya sido en vano.

La disidencia en Cuba no tiene futuro.

El más grande error de la disidencia cubana es su desunión. La falta de modestia ha hecho proliferar decenas de reyezuelos que se desgastan disputándose la gloria de dar la estocada mortal al régimen. El problema de Cuba es uno y su solución es también única. Si no son capaces de unirse entre sí, de echar a un lado las opiniones personales para dar paso a los intereses de la nación que supuestamente dicen defender, entonces su lucha no tiene futuro. Esta segregación ha sido utilizada por Castro que, haciéndose eco de la vieja doctrina de “divide y vencerás”, ha mantenido a raya a todos estos pequeños grupos.

La disidencia no ofrece un plan viable y creíble que arrastre gente tras ella. Muchas veces oi en la isla: “hay que acabar con esto, después ya veremos cómo seguimos; pero lo primero es acabar con el comunismo” No man, no. Tú explicas cuales son tus intenciones después de que esto se joda, dices claro cómo piensas resolver el problema y entonces si convences, la gente te seguirá. No acuses a la gente de no hacer nada, di mejor que tú no has sido capaz de venderle una idea mejor. Yo no soy político, yo soy un hombre práctico y vale más malo conocido que bueno por conocer.

Pero por otro lado están los hechos.

Cuba es una isla aislada (y valga la redundancia). La disidencia interna es muda. No cuenta con medios ni posibilidades de ningún tipo de propagar su mensaje pues los medios de comunicación le son vedados y no tienen posibilidad de acceder a ellos. La inmensa mayoría de los cubanos desconocen que existe disidencia en la isla. Tampoco tiene ella misma información necesaria para hacer su trabajo.

La disidencia sólo ha aportado muertos, presos, expulsados de sus centros de trabajos o estudios y no puede mostrar hasta el día de hoy una sola victoria, lo que les da una imagen de loosers ante el pueblo. Opositor pacífico suena hoy a los oidos de un cubano como “comemierda” y perdón si alguien se ofende pero esto es lo que yo oigo en la calle cubana, en el camello, en la bodega y el apagón.

La disidencia externa es un caso aún más triste. Su mensaje deja ver un tufillo de sabelotodos que los hace poco aceptados en Cuba. Recuerdo que cuando se estrenó Radio Martí la gente se bebía todo el mensaje que llegaba por la radio, pero esto duró hasta que la gente se dio cuenta que ese que hablaba, que instaba a la insurrección, estaba del lado de afuera de la valla y que al apagar la radio sus problemas seguían ahí. Al poco tiempo Radio Martí se redujo a Esmeralda, una radionovela más al estilo de “La novela de las dos” de radio Progreso.

No es raro ver o leer en sus declaraciones culpar al pueblo cubano que vive en Cuba de la situación de depauperación de la isla. Culparlos de miedosos o usar adjetivos peyorativos como: corderos, ladrones, vagos… ¿Quién no ha encontrado en Internet, en los foros cubanos, a estos héroes? A esos que se apuntan méritos que no han hecho, escriben bestsellers acerca de la cubanidad y se autotitulan expertos en tema cubano o cubanólogos a pesar de no haber pisado la isla en décadas y no entender el lenguaje o las reacciones de la gente en la isla? Hace un tiempo leía un artículo en el que su autor declinaba toda posibilidad de diálogo con Castro. Pero, ¿y Castro ha dialogado alguna vez con ellos, sabe que existe o se ha preocupado por oir algunas de sus demandas? De esas frases altisonantes, de ese hablar por hablar está lleno ese “exilio militante”, pajuzos mentales le llamarían en Cuba.

Esta lamentable realidad ha conducido a crear una grieta gigantesca entre esta disidencia externa y el pueblo que los vio nacer. A pesar de lo que muchos piensan, esta disidencia -la externa- está fuera de todo juego e influencia política en Cuba (al menos por el momento y si alguien cree lo contrario solo tiene que revisar quien está gobernando aún después de casi 5 décadas en Cuba). En su desconocimiento de la realidad cubana defienden todas las tácticas que conduzcan a un supuesto alzamiento dentro de la isla, cosa que cualquier cubano sabe que no es posible. Esto demuestra que estos señores son ya tan cubanos, como yo sueco.

Esa gente que ellos menosprecian, la que vive en Cuba tiene clarísimo que desgraciadamente un cambio sólo puede llegar desde la cúpula. Sólo en las contradicciones o fisuras que nazcan y se desarrollen en la alta dirección del país puede encontrarse el germen del cambio. Eso lo saben también los Castros y es por ello que concentran con mano dura el poder y acaparan cargos y funciones vitales del estado en unos cuantos. Todos los que tienen los pies en la tierra tienen claro que un futuro cambio hacia la democracia en Cuba debe pasar necesariamente a través de una Perestroika criolla.

Así que, la disidencia en Cuba es una carrera sin futuro. Los que se dan cuenta a tiempo, abandonan el país y se van con su música a otra parte – como mi vecino. Los que no, quedan en la isla y son pasto del fuego castrense.

No comments have been added to this post yet.

Deje un comentario

(requerido)

(requerido)


Information for comment users
Line and paragraph breaks are implemented automatically. Your e-mail address is never displayed. Please consider what you're posting.

Use the buttons below to customise your comment.


RSS feed for comments on this post | URI para TrackBack.

 
Cerrar
E-mail It