…Vengan todos a comer de este helado gigante.
Silvio Rodríguez
Mi primo El Gago nació un 13 de agosto y eso ha marcado toda su vida: siempre ha tenido cumpleaños de segunda. No sólo por haber nacido un martes 12+1 sino porque al mismo tiempo que él, pero en otro mundo Fidel celebraba año tras año, puntualmente, su cumpleaños con grandes letras en los periódicos y vivas en los programas de TV hechos en su honor y coros de pioneros que le dedicaban canciones, flores y sonrisas y notas venidas de presidentes allende los mares. No sé si también le dedicaron tortas llenas de velitas, no sé nunca estuve allí y nunca me ha gustado afirmar lo que no he visto, pero si estuve en los cumpleaños sin tortas ni velitas de mi primo el gago, porque las velas son caras y se necesitan para arrojar luz sobre el oscuro y perenne apagón. Los muchos niños que asistimos a sus cumples de guachipupa y pan con pasta, íbamos con la camisita de los domingos, la única, por eso al poco rato estaban mataperreando, descamisados cazando guajacones en los tanques abiertos de la azotea. Siempre tuvo un cumpleaños de segunda, pero este año, precisamente este año que no han anunciado celebraciones, ni los pioneros se han puesto sus pañoletas ni lustrado sus zapatos mi primo El Gago no está. ¡Coño viejo, por qué no nos dejaste convencerte de que te quedaras! Estamos aquellos descamisados ya adultos que viajamos hasta el mar, desde ambas orillas del estrecho de la Florida a decirle “Felicidades Gago” que cumplas muchos más años en nuestro recuerdo y cantamos aquella canción de Silvio que te gustaba tanto:
… si uno fuera a llorar cuanto termina
No alcanzaran las lágrimas a tanto,
nuestras horas de amor casi divinas
es mejor despedirlas con un canto…
…
Silvio Rodríguez