Cuba,cubanos,jinetero,jinetera,comandante,
La americana

Posted on Miércoles 30 Agosto 2006

La primera vez que pisé tierra gallega fue en “Madriz”.

Venía medio atontado de tanta propaganda encima de mí las 24 horas. Tanto “seremos como el Che” y “Aquí el que no salte es yanqui” dieron como resultado un ser asustadizo y miedoso en la furiosa urbe capital de los gallegos.

Aún cuando viajábamos con un seguroso pa’ nosotros solos, que no nos perdía ni pié ni pisada, cada cual cogió por su rumbo sin temor a represalias.

— ¡Coño, que no estamos en La Habana!- Asere yo te juro que mañana amanezco en la oficina.
— Oye men ¡métete a un Puticlú y relaja viejo!

Total era más bien por sentir el sabor de la libertad. Porque a ciencia cierta me fui sin saber qué rumbo tomar. Lo único que había oído de Madrid era que tenía una calle llamada “La Gran Vía”. Recorrerla pa´rriba y pa´bajo no tardó ni media hora.

— Bien, ¡Ya vi el capitalismo! ¿Y ahora qué volá?

Alguien me habló de un lugar llamado Tropical House donde iban muchos cubanos y unas tremendas “niñas”. Eso me dijeron y hacia allá encaminó sus pasos el negro.

Verdad es que en “Madriz” se baila buena salsa. Pero comparar aquello con “La Tropical” de La Habana es mucho pretender. De estas flacas, a las mulatonas de “La Tropical va un trecho grande y de este movimiento a aquel terremoto… bueno, pero yo feliz, pues por primera vez en la vida las “niñas” me sacaban a bailar y hasta me reservaban pa´ la próxima.

Todo bien hasta que la vi.

De repente, como en las películas, el sonido pasó a segundo plano, las luces se concentraron en ella, o más bien la luz salía de ella. No sé. Venía hacia mí moviendo de un lado a otro su rubia cabellera. Me hizo un gesto con la mano como “¿quieres bailar conmigo?

— Lo pensaré- le dije mientras se acercaba. ¡Yoyo no jodas que tú vas a pensar de qué cosa! Con ese materialón que te viene pa´rriba - Sí (¡yo pienso rápido!)

Bajo aquellas luces y con aquella niña me sentí Travolta bailando Saturday Night Fever en tiempo salsa. Yo no sé de donde sacaron que los cubanos bailan Bachata. En mi vida oí algo así en La Habana, así que tuve que mirar pa´l la´o y copiar lo elemental. Lo demás salió solo. Fue el curso de Bachata más rápido de la historia, no por gusto nací donde nací ¿no? Llevar mis manos a esa cintura atrapada dentro de ese vestido blanco apretado era todo un lujo. Mis manos que sólo habían conocido carburadores y líquido de freno ruso no sabrían como posarse sobre tan delicada pieza.

La “niña” no era gallega, era americana, pero hablaba un perfecto español con acento dulzón.

— Yo soy cubano, de La Habana Vieja.
— ¡Oh really! ¡So romantic!
— ¡Si tu supieras! - na´. Mejor que no sepas lo que es vivir en La Habana Vieja.

No perdimos una pieza, verdad que bailaba bien la chica. De allí salimos a eso de las dos y como corresponde a todo un caballero la acompañé hasta su Hotel. Pasar por delante del portero y la carpeta me costó Dios y Ayuda. ¿Y si me botan tú? ¿Y si me preguntan a donde voy?

— Ven chico ¿!qué te pasa, no quieres subir!?

Lo más cerca que había estado de un Hotel en mi vida era vendiéndole tabaco roba’ o en la puerta a los turistas. Así que me aventuré hasta el fondo sin mirar la cara a nadie. Tratando de hacerme el invisible. Pero a la verdad que nadie le importó si subía sola o con 10 más. Ese era su problema.

— Puedes darte un baño mientras yo reviso los “meils” del día. Es que son 9 horas de diferencia entre Madrid y la costa oeste.

Pa´mí yo estaba en una película de los sábados. Darme un baño en un lugar lleno de mármol, ducha y bañadera, agua caliente y otra de agua fría era un lujazo. (Para los que se incorporaron después: yo nací en La Habana vieja ¿eh? Ni agua, ni luz, baño colectivo, peste a vómito del borracho del último cuarto y la vieja Fina gritando -¡Yoyo cojones apúrate que me cago! ¿¡Bien!? Volvamos entonces a Madrid)

— ¡Coño si tuviera una cámara fotográficas pa´ tirarme una foto, porque cuando cuente esto en el barrio, los negrones no me lo van a creer!

Cuando salí ella recién cerraba su lactó, o como se escriba. Una de esas computadoras chiquiticas que tienen una manzanita mordida pintada en la carátula.

— Me doy un baño y salgo en un momento. Encargué algo de tomar que ha de llegar en un momento. Ponte cómodo…

La habitación era un vacilón. Na´ que ver con aquella cueva a la que fuimos a parar los cubanos que vinimos en la delegación. Los cuadros, los muebles. Abrí el balcón y tenía La Castellana bajo mis pies. ¡Dios mío, esto parece un sueño! ¡Ay si el seguroso me ve donde estoy le da!

La puerta del baño se abrió y salió ella como de un sueño.

— ¡Oh my God! Digo ¡!Cooooñoooó!!

Empezaba entonces el tan esperado combate a 15 rounds. En la esquina roja esta preciosura. Del otro lado, bueno esto: “el yoyo”

El combate empezó. Reconocían el terreno ambas partes. Marcando aquí, allá, algún que otro golpe en la distancia, una entrada, derecha, izquierda. ¡Atrás Yoyo que te tumban en el primer round!. Una nueva entrada, un par de golpes arriba, otro abajo. Pasó el tiempo y sin que mediaran muchos sofocones sonó la campana. El camarero traía una botella de no sé qué cojones. Fin del primer round.

Se reanudan los golpes, derecha, izquierda, una entrada fuerte. ¡Cuidado Yoyo que te joden! Un gancho, una finta y de nuevo a fondo. Intercambio rápido, un, dos, tres. La entrada fuerte y no suena la campana coño. ¡La campana! Oye la campana que joden al Yoyo! Y otra vez y otra vez y otra vez…

Como en el 7 round ya el Yoyo estaba mata´o, pa´ terapia.

Y si la Castellana no hubiera estado 6 pisos más abajo por ahí mismo me hubiera retirado. ¡Pero aquí hay un hombre coño! Así que a la lucha: derecha izquierda, derecha, arriba, abajo. Y más sabe el diablo por viejo que por diablo. ¡En esto hay que entrar dar y que no te den! Cuida´o con ese gancho. Un ataque rápido y cayó.

Al fin, cae. Su cuerpo se retuerce por el efecto de mis ataques, se va, se va. Se retira, no puede más. Remátala Yoyo, dale K.O. que no se escape que ahora estas arriba. ¡Dale hasta con el cubo, coño! Ahora, movimientos rápidos, golpes a fondo mortales.

Y ella se desploma sobre la lona. ¡Yoyo campeón!

— ¿¡Cojones qué comen esta gente en el yuma!? - Dos minutos más y el que se retira es el yoyo.

Nos vimos una y otra vez, en la disco, en el parque del Retiro, en el café de Oriente. En cada esquina de Madrid. Nos contamos la vida y milagro. Y nos prometimos más. Ella era de Los Ángeles y trabajaba para United Airlines. Venía todas las semanas, por eso su perfecto idioma español.

Nos vimos esa semana, la otra y dos semanas más arriba y dos más. Yo la recogía en el aeropuerto y nos dábamos la mano hasta que otra vez la dejaba en el aeropuerto a su partida.

Yo, de tan feliz había olvidado a nuestro seguroso. Y hasta de mi regreso a La Habana me había olvidado.

— ¡Pasado mañana nos vamos!
— ¡No, men, no me hagas eso! Coño dame hasta el viernes asere. Mira por tu madre, por lo que tú quieras.
— ¿Y cual es tu interés en quedarte un día más? ¡Se ve que tú no estás pagando el Hotel!
— Coño asere, mira déjame debajo de un puente, en un asilo, pero no me hagas esa mierda asere, mira que pierdo güiro, calabaza y miel.
— Ahí tienes tu pasaje, ya está paga´o.

El que estaba apaga´o era yo. Y yo que le prometí que iríamos a ver un tabla´o buenísimo. Y yo que había hecho planes para cada segundo, para cada minuto.

¿Por qué cojones, Dios mío, me hiciste nacer en aquella mierda de país? ¿Por qué no puedo disponer de un día más para mi mismo? ¿Por qué me enseñaste qué es ser un hombre libre si después me metes nuevamente tras las rejas?

Viajé a La Habana como a mi entierro. Cuando pasé inmigración la puerta me sonó detrás de mí como si entrara a Alcatraz. Mi vieja estaba allí.

A los tres días conversé con la vieja, le conté todo. Mi vieja me abrazó y lloró conmigo.

— ¿Por qué no te quedaste mijo?

Esa frase se quedó dando vueltas en mi cabeza…

Hoy vivo fuera de Cuba. En 7 meses he trabajado en todo lo imaginable. En un cibercafé, calentando viejas en una línea erótica. Luego de 7 meses conseguí una pincha seria, en una línea aérea. De sustituto, pero por algo se empieza.

— Mañana vuelas a Madrid.
— OK.

Hacía dos años que no pisaba esta ciudad de la que guardo tan buenos recuerdos. En Barajas vi a lo lejos varios aviones de United, en la pizarra de la Terminal decía que el vuelo de United Airlines había entrado hacía dos horas y el corazón me dio un vuelco…

Ya me dan la llave de la habitación. Necesito bañarme y descansar. El mundo es chiquito, Madrid lo es más. El Hotel me guarda una habitación que conozco demasiado bien.

Parado en mi ventana se entremezclan el sonido de la bañera que se llena y la Castellana que me da la bienvenida. Me lleno los pulmones de este aire que conozco. Tengo la esperanza de que un momento a otro esa puerta se abra y salga ella a iluminar mis noches en Madrid.

Pero este combate lo perdí hace dos años por no presentación…

5 comentarios for 'La americana'

  1.  
    7 Septiembre 2006 | 23:26
     

    jajajajaja Buen combate, un poco más y te tiran la toalla.

  2.  
    15 Septiembre 2006 | 23:26
     

    En eso de peleas cuerpo a cuerpo ustedes, los cubanos, no tienen rivales. Cada vez, que leo algo escrito por ti, brindo por tu amor a las mujeres.

  3.  
    Diana Alcantara
    11 Octubre 2006 | 23:26
     

    Brother tremenda yuma que te bucaste!!!!
    Mas que todo felicidades, hacia tiempo no me estremecia con un cuento, eres muy bueno. Gracias por regalarnos una parte de la habana, yo tambien la extraño mucho, tambien estoy lejos, pero feliz, como dice mi rey, Kelvis Ochoa, de Madrid se oye mas bonito, jajajaja

  4.  
    IDP
    4 Octubre 2007 | 23:27
     

    Yoyo:
    Ya sé que mis comentarios llegan “viejos” pero es que voy leyéndote de a poco.
    Mira asere, me cagué de la risa. En la oficina vinieron a ver si me pasaba algo porque estaba hasta soltando las lágrimas (esta gente yo creo que no se acuerda de reírse de vedad, a carcajadas, a mandíbula batiente, suelto).
    Menos mal que era la hora de almuerzo!!!!
    Entre la “pelea” (¿dura, eh?) y Fina gritando pa’ que salieras del baño, no pude aguantarme.
    Espero que no se “pongan” pa’ mi a ver en que yo ando en Internet, Jejejeje……
    Ahhh, la paranoia!!!!!
    IDP

  5.  
    1 Enero 2008 | 23:27
     

    yoyo eres realmente increible

Deje un comentario

(requerido)

(requerido)


Information for comment users
Line and paragraph breaks are implemented automatically. Your e-mail address is never displayed. Please consider what you're posting.

Use the buttons below to customise your comment.


RSS feed for comments on this post | URI para TrackBack.

 
Cerrar
E-mail It