El Papel del Granma en la Sociedad Cubana
Por Antonio Miralles - General - 29/Oct/2008
El gran papel que realiza el diario estandarte de la revolución cubana El Granma.

En la población de la Isla, nunca un papel sirvió para tanto. En cada caso su utilización ha sido el motivo de este análisis. Por lo que significa tanto para unos como para otros.
El loco de la Habana Vieja
Por Antonio Miralles - General - 28/Oct/2008
Había quedado en verme con una amiga cibernética afincada en España, quería conocerla, habían sido muchos los correos electrónicos y posteriores conversaciones mantenidas telefónicamente como para desaprovechar la ocasión de coincidir en La Habana y perderme ese deseado encuentro (ella es muy cubana)

Estaré tal día en la capital, ten la dirección y numero de teléfono. Efectivamente así hice le dije a mi botero ¡Dale! Tira para La Habana vieja a esta dirección la referencia era el viejo y destartalado Convento de Belén.
Ricardo, el viejo jardinero.
Por Antonio Miralles - General - 27/Oct/2008
Por tercera vez elegí en mi quinto viaje a La Habana hospedarme en la misma casa, en Playa.

Desde el primer día al levantarme y abrir la ventana que da al patio de la casa de estilo colonial español, bella casa que cuenta entre otras construcciones con un amplio y bello jardín. En él veo a Ricardo (el jardinero) un prieto alto, muy delgado, con espejuelos de aumento y con el cabo del tabaco en su boca, tabaco que prende todas las mañanas tras ingerir su primer café, mientras ejerce con responsabilidad su trabajo, barriendo y regando el patio de la casa, así como limpiando la caca de los perros y cuidando el jardín.
Le dijo ¡NO!
Por Antonio Miralles - General - 26/Oct/2008
Era uno de los muchos días que esta doctora hacía el viaje desde su ciudad hasta La Habana, la Guagua que tenía que llevarla a su destino por esas cosas que allí pasan, como algo de lo más normal no pasó.

Ella con su maletín se dispuso a coger botella junto a un semáforo, para ver de llegar a tiempo a su trabajo. De ella dependían las pruebas y análisis Oncológicos a practicar a los pacientes citados ese día.
Y Cuba estaba allí…
Por Antonio Miralles - General - 25/Oct/2008
Yo soy un tipo sensible y fácilmente dado a nuevas emociones, pero el involucrarme tanto en mi particular historia con la Isla de Cuba va más allá de lo corriente en alguien que visita por primera vez un país. Nunca antes había sentido algo tan fuerte por más que repase empalagos de sucesos de cualquier tipo en mi vida.

Cuando mis pensamientos se remontan de cómo empezó todo, mi interés o apego por la Isla de Cuba es ahora tras cinco viajes y más de cien días vividos allí intensamente los que creo suficientes como para hacerme este tipo de conclusiones.
Cubana a la carta
Por Antonio Miralles - General - 25/Oct/2008
Llegó a Cuba con 64 años, aunque él presumía que no aparentaba los años que tenía. Casado y con las ilusiones propias de unas merecidas vacaciones. En su subconsciente se decía—Con la rutinaria vida que llevo en España, merezco la aventura de mi vida y “aguantando” a la parienta… Tengo la sensación que van a ser unas vacaciones de ensueño. Estos eran los pensamientos que le daban vueltas en su cabeza a uno de los muchos “gallegos” que van a la Isla en busca de lo que carecen en su país.

Una vez hechos los tramites aduaneros a su llegada al Aeropuerto José Martí de La Habana, tomó un taxi y…
Le quitaron el carro
Por Antonio Miralles - General - 9/Sep/2008
Recibí un mensaje telefónico donde escuetamente me decían “A Luis le quitaron el carro”

Me puse en contacto con el damnificado por la noche, lo llamé por teléfono a su casa de La Habana y me contó la película diciéndome
— ¡Toni venía de pasar el día con la familia de la playa! Siguió contándome Luis que así se llama este habanero — Con mi esposa y mis dos niñas y a la altura de Alamar me detuvieron y escuetamente me dijeron que el carro quedaba en poder del estado, quedaba decomisado.
Miday y sus zapatos
Por Antonio Miralles - General - 31/Ago/2008
Tengo la suerte de tener unas amistades cubanas que gracias a la rapidez de esta modernidad de los correos, e-mails Internet etc. Sé de sus “inventos diarios” pa´ tirar pa´lante. Y como no paro de sorprenderme, (aunque cada vez menos) me da por hacer de esas simpáticas adversidades el aderezarlas con algo de mi propia imaginación, (lo suelo hacer) pero pensándolo detenidamente no puedo, no debo romper la autentica magia de estas perlas escritas tan simpáticas, al menos para mi. Por lo que tal cual me envía esta amiga su “odisea Zapatil” aquí la plasmo tal cual la recibí.

Por lo que les digo: ¡pasen, siéntense y lean!
Centimitos de Euro y trozos de pan
Por Antonio Miralles - General - 26/Ago/2008
¡Cómo es posible que me encuentre por la calle tanto centimito de euro y a mi edad ¡ ( que me veo menos que un gato de escayola…) ¿que pasa, es que no le interesan a nadie?

Resulta que voy por la calle y es raro el día que no cae algo… las mini monedas de uno y dos céntimos están para mí, las veo al vuelo… y no crean que tenga que ir con la lupa, no. Están bien expuestas, en las aceras, en las puertas de los comercios, a la vista de todo bicho viviente. Pero al parecer existe en mis conciudadanos mucho lumbago, nadie se agacha, o están muy sobrados jjjjjj y eso que estamos en época de crisis (con razón está ZP tan ufano…)
Un poco tarde
Por Antonio Miralles - General - 21/Ago/2008
Roberto era un tipo que por el no pasaba ni el tiempo ni el dinero, le quemaba en los bolsillos. Sin saber como, sin darse cuenta se metió en los sesenta años aunque parecía un muchacho, eso decía el… llevaba jubilado desde los cincuenta y cinco por unos dolores de espalda, aquello fue medio cuento, pues de un golpe que tuvo en el coche, los médicos lo arreglaron y la seguridad social le concedió la jubilación.

Con su metro setenta y ocho de altura, conservando todo su pelo, cano eso si y de facciones agradables más lo delgado que estaba, en Roberto podíamos tener en el barrio lo que se llama un sesentón interesante. A su altura, simpatía y a su carácter alegre y como complemento una perene sonrisa, daba a entender que su único problema era saber con quien y como pasar el día. Todo el que lo conocía lo tenía catalogado de buena persona, aunque algo ligero de cascos, pero por su carácter afable se ganaba a la gente, pues por esas cosas que tiene un tipo así, de él se dice que… – ¡tiene ángel!