Juan Lima, ampayer pintoresco

Al bat

Por Jesús Alberto Rubio

A partir de los años 60´s tuve la oportunidad de conocer a Juan “Yaqui” Lima, además de tratarlo y admirarlo por su forma de ser, jugar pelota y luego trascender como ampayer.

En aquellos días formó toda una “Trilogía” con Horacio “Macacho” López Díaz y Víctor “Cadillo” Sáiz.

Y como sucede con los grandes mánagers: fue un pelotero regular, pero pasó a la historia en otra relevante función dentro del béisbol: la de ampayer.

A Juan “Yaqui” Lima, se le recuerda por ser un vistoso ampayer que corría y trabajaba con peculiar estilo cada vez que entraba y salía al terreno de juego, provocando expectación y alarido entre la fanaticada.

Fue pintoresco, dándose el lujo de manejar la comicidad a su antojo.

Su trabajo en home y en las bases siempre fue excelente y el público se deleitaba con la forma tan singular y simpática que tenía para marcar los lanzamientos, así como los outs en home o en las bases

Lo que más llamaba la atención era verlo correr entrando y saliendo del terreno de juego ¡como “pingüino”! con sus brazos encogidos a la altura del pecho, lo que provocaba hilaridad y risa entre la fanaticada.

Lima fue un hombre pequeño de estatura, pero de corazón gigante. Sabía hacer amigos y brindar su amistad, aunque también se defendía de toda agresión dentro y fuera del terreno de juego.

Fue receptor

Eradio Burruel lo recuerda:

“Fue un jugador de beisbol que se formo en la Liga de San Benito, en los años 50-60. Participó también en nacionales y estatales de beisbol y softbol.

Cita que fueron compañeros con la selección Sonora de 1958:

“Lima fue el segundo receptor después de Juan Antonio Chan en el campeonato nacional amateur celebrado en Tijuana en el cual  perdimos 1-0 ante Baja California”.

 “La sal y pimienta”

Ya desde entonces, “El Yaqui” Lima llamaba la atención por su forma de jugar, “pimienta” y entrega en el campo, además de ser un hitero por excelencia.

Era parte vital de los equipos que formó en los 60´s el inolvidable Horacio López Díaz, el famoso “Macacho”, quien integró dos grandes novenas: “Café Combate” y los “Diablitos Rojos” de Hermosillo que participaron en la Liga Norte de Sonora.

Jugó con el equipo “Café Combate” dirigido por Horacio López Díaz tuvo como jugadores a Víctor “Cadillo” Sáiz, Juan “Yaqui” Lima, Alejandro “Janduy” Gallardo, René Cárdenas, Víctor Manuel Moreno, Fernando Andrade…

Fue la época en que Rafael  “El Gordo” Campoy era el dirigente de la Asociación Estatal de Béisbol y las oficinas de esa organización se encontraban dentro de las instalaciones de lo que fue el Parque Reforma”, luego la sede de la Secundaria de la Unison, hoy Federal No. 4.

Para Eradio, fue un jugador humilde que batalló mucho en la vida…”pero su carácter lo sacaba adelante porque todos los compañeros lo respetábamos y lo queríamos”.

Fue un jugador de primera en beisbol amateur y un profesional de mucho carácter.

Luego, en la pelota profesional, en los 60´s, participó con los Naranjeros como cátcher suplente de Juan de Dios Villarreal.

Sin embargo, un día recibió la invitación, al igual que Víctor “Cadillo” Sáiz, quien era primera base, para trabajar como umpire profesional, lo que aceptaron de inmediato.

Así, en esa misma década entró a formar parte de un equipo de ampayers profesionales junto con “El Cadillo”, Pepe Robles, Noro Nevárez, Fernando Guerrero, etc.

 Obviamente, su estilo, calidad, entrega y preparación le llevó a ser uno de los más destacados a nivel nacional junto con Víctor Sáiz y Fernando “Gordo” Guerrero (+), reconocidos en la LMB y LMP como los mejores junto a otros de carácter internacional.

En el Recinto Sagrado

En la placa del Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México, con sede en Monterrey y al que fue electo en 1991, dice de él:

“Sinaloense de nacimiento y sonorense por adopción (Nació  el 27 de Enero de 1932 en Zapotián de San Miguel)  fue desde joven un apasionado del beisbol.

Se inició como receptor en equipos de aficionados, hasta convertirse en el cátcher suplente de Juan de Dios Villarreal, en el equipo Naranjeros de Hermosillo, campeón de la temporada 1962-63 de la Liga Sonora-Sinaloa.

Posteriormente, Lima se inclinó por el ampayeo en torneos de beisbol y softbol.

En 1966 se presentó en la Liga Norte de Sonora para probar suerte en el terreno profesional y fue tanta la capacidad que mostró, que al año siguiente debutó en la Liga Mexicana de verano y ese mismo año en la Mexicana del Pacífico.

La calidad de trabajo que realizaba lo demostró a miles de aficionados a nivel nacional e internacional, ya que tuvo la oportunidad de trabajar en cuatro Series del Caribe: en 1972, junto con Fernando Guerrero, en República Dominicana; en 1974, en Hermosillo; en 1976 hizo pareja con lsmael Ruiz en Caracas, Venezuela y en 1978 actuó en Mazatlán.

 Ronnie Camacho lo recuerda

“En el Parque Cuauhtémoc de Monterrey se suscitó una discusión en primera base con el umpire Juan Lima y en eso llegó Tony Castaño y le dice…..” Oye tú ….hueso de guanábana, eso que marcaste no me pareció…”.

Entonces Lima le contestó: “Pues ni a mi tampoco y si no te gusta aquí mismo arreglamos paradas gallego de mierda…..” para que te digo lo demás…

Castaño se fue al hotel botado del juego y cuando llegamos después del juego, Tony estaba en el Lobby y Andrés Ayón le dijo: “Te anda buscando Lima con un cuchillo”, a lo que el cubano le contestó: “Ah cabrón…dile a Chayo Moreno (el coach ) que agarré la “guagua” para Puebla que ahí le encargo…”

Así era antes: este Lima era único”.

Fernando Andrade también cuenta de Lima

El ex jugador de la misma época de Lima, además de escritor-historiador, Fernando Andrade Domínguez, también nos habla del gran “Yaqui”:

Señala “Nando” que Lima tuvo la enorme suerte de que “El Macacho” López Díaz coincidiera con él en su vida para meterlo de lleno al béisbol.

La vida de Juanito se desarrolló alrededor de lo que fue la Zona Roja de la ciudad donde trabajaba de mesero, chofer, cantinero, saca borrachos, etc., y en lo particular yo he llamado a este pasaje “De la Zona Roja a la Zona Sagrada”, la azhorosa vida  de un ampayer único”.

Su estilo característico de ampayear lo hicieron distintivo, desde su entrada al terreno de juego hasta el útimo out.

Ninguno de los que fuimos sus compañeros en los distintos equipos en los que militó como jugador hubiésemos apostado a que algún día sería un umpire que impusiera su ley y sobre todo con el carácter indomable que le hicieron uno de los más reconocidos a nivel nacional.

Su entronización al Salón de la Fama no es casual ni mucho menos por favoritismo. La energía y autoridad que se escondía detrás del disfraz de “medio payaso” como llegó a tildarlo Don Guillermo “Memo” Garibay, jamás se le salió de control algún partido.

 Por el contrario, el sacó de control algunos partidos en que expulsó o suspendió a “vedettes del espectáculo”, imponiendo su autoridad de juez de un partido, a pesar de su 1.60 metros de estatura y su “carrocería” de indígena.
 
Su paso por el beis amateur tambien dejó una huella indeleble; su aguerrida forma de catchar lo hacían un jugador que se disputaban los equipos.

La fuerza de sus puños

Su forma de combatir quedó demostrada en infinidad de ocasiones en que con la fuerza de sus puños imponía sus puntos de vista y en ocasiones defendiendo al más débil.

Fue el caso de Ramiro Nuño que tenía como victimario a Jesús Sommers y Juan y Víctor Saiz pusieron en su lugar al “Yaqui Power” como se hacían llamar el grupito encabezado por “El Tobadito” Reyes, Ramón Soqui, Ovidio Zamora, Rubén Pablos y el mismo Sommers que se  unió al clan en el equipo de los “Diablitos Rojos” de Hermosillo en una gira al norte en USA  de paso de Agua Prieta a Nogales.

Luego te cuento del caso de la radiola en el Armidas, de la carne con chile de Guaymas, de la manguera en la gasolinera, de los turistas en la carretera y muchas situaciones en que el “Yaqui” intervino.
 
De su vida profesional, tu mejor que nadie conoce su currículum, o el “Cadillo” te puede hablar de pasajes de su vida familiar. Ambos fueron compañeros y creo que hasta compadres (“Dos Tipos de Cuidado”),  y nomás imagínate lo que vivieron juntos dentro y fuera del terreno de juego. Uff para llenar un libro de anécdotas de varios tomos”.

Juan “Yaqui” Lima falleció  el 21 de Enero de 1989  en el Hospital  General Del Estado, víctima de diabetes “en donde lo visitamos por última vez todos sus amigos”, recordó Eradio Burruel.

3 Comentarioss en “Juan Lima, ampayer pintoresco”

  1. Jesús Alberto Rubio Dice:

    gracias por el comentario. conocí a martin lima. y nietos de juan lima. Incluso tengo fotos de ellos para publicarla en Al Bat en cualquier momento.
    ¿donde vive usted?

    jesus.

  2. Jesús Alberto Rubio Dice:

    DISCULPE LA TARDANZA EN RESPONDER. GRACIAS POR LO QUE COMENTA. CONOCÍ A SU SEÑOR PADRE SIENDO YO UN NIÑO Y LUEGO UN JOVEN, ANTES DE ENTRAR AL PERIODISMO DEPORTIVO. LE VI JUGAR EN LOS 60`S, ¿SE IMAGINA… JUNTO AL CADILLO Y TODA AQUELLA PLEBE DE LA BALDERRAMA POR DONDE VIVÍAMOS, CERCA DEL PARQUE DE LA REFORMA, AHORA SECUNDARIA NO. 4..

    BONTAS EXPRESIONES HACIA ÉL, LO FELICITO. SU MADUREZ HYUMANA FUE ANTE TODO, CON ÉL. SU LUCHA POR FORJAR UNA FAMILIA, COMO USTEDES, FUE PRIMORDIAL.

    UN ABRAZO.

    JESUS.

  3. Jesús Alberto Rubio Dice:

    ME PARECE QUE YA LE RESPONDI. DE TODAS FORMAS, LO FELICITO. LE ACABO DE DAR RESPUESTA A FIDEL LIMA, HIJO DEL YAQUI LIMA. EN ESTE MISMO ESPACIO LE AGRADECI SU CORREO, LO MISMO QUE A USTED. Y DE PASO, MIS FELICITCIONES.

    JESUS.

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