Héctor Espino debe estar en Cooperstown
En la LMP dejó ¡46 títulos!
Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com
En la Convención del Béisbol Mexicano de 1997 efectuada en Oaxaca, se acordaron tres relevantes puntos:
1.- Se aceptó por unanimidad que a partir de 1998 se retirara el No. 21 del beisbol de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) y Liga Mexicana de Béisbol (LMB).
2.- También se acordó que a partir del 98 se instituyera el Trofeo “Héctor Espino” al campeón bateador (Pero no sabe algo al respecto).
3.- Pedro Treto Cisneros, entonces presidente de la LMB, anunció que enviaría el currículum profesional de Héctor Espino al Salón de la Fama en Cooperstown.
“La idea es buscar la manera de darle entrada a ese recinto porque se lo merece; es el máximo jonronero latinoamericano en el béisbol, incluidos sus años en el Pacífico, Verano y Liga Central”, dijo esa ocasión.
Este es precisamente el tema central.
No se en qué terminó tal gestión, pero la iniciativa, más que trascendente para el histórico No. 21 que estableció tan sólo en la Mexicana del Pacífico ¡46 liderazgos!
Sabe usted muy bien que Cooperstown ha recibido con nichos de oro a grandes peloteros que sin jugar en Ligas Mayores, por sus notables registros, se ganaron un sitio especial en ese recinto.
Jugadores de Ligas Negras y de otros circuitos profesionales de habla hispana que por el color de su piel se vieron impedidos hasta antes de 1947 de ser contratados por los equipos de la Gran Carpa.
Estamos hablando de Jud Wilson, Sol White, Frank Grant, Martín Dihigo, Alejandro “Caballero” Oms, Williard Brown, Mule Suttles, Walter “Buck” Leonard, Josh Gibson, Cristóbal Torriente, “El Diamante Negro”, José de la Caridad Méndez…
Claro, imposible olvidar el infame “Pacto de Caballeros” que impidió llegar a la Gran Carpa a esa gama de enormes talentos del béisbol.
Pero Espino fue otra historia y circunstancia.
Pero, eso sí, en el momento que vio acción en Triple A, demostró que tenía el nivel para establecerse y ser una estrella cotizada en las Grandes Ligas.
De otra dimensión bateadora
Por ello, salta de nuevo la pregunta: ¿Por qué no considerar a Héctor Espino para el Salón de la Fama del Béisbol de Ligas Mayores con sede en Cooperstown, NY?
Los honorables registros de Espino hablan por sí solos:
Espino conectó 484 jonrones en Ligas Menores, un récord vigente en ese nivel: en la Liga Central, 28; en la Mexicana, 453 y tres en Jacksonville, Triple A, sucursal de los Cardenales de San Luis (En 32 juegos: 3 jonrones, 15 CP y .300).
En la LMB tenía el récord de jonrones (453), pero llegó por una época la pelota voladora llamada Comando y Nelson Barrera y el 6 de mayo de 2001 lo superó (terminó con 455) para tener la marca vigente.
En lo general, en toda la trayectoria de Espino, sumando sus obuses de vuelta entera qlcanzó 794, cifra superior a las de Barry Bonds (782/esteroides, con 20 en las Menores); Hank Aaron (755) y Babe Ruth (714), más uno en Ligas Menores.
Así las cosas, Héctor Espino, sin necesitar sustancias químicas para mejorar rendimiento y musculatura/fuerza, es el segundo mejor de todos en la historia de cualquier pelota profesional con Sadaharu Oh (868 en Liga Mayor de Japón) y dos en sucursales para un total de 870 es el máximo líder.
En el renglón de carreras impulsadas, vital para ganar juegos en el béisbol, consiguió 2,650… por 2,297 de Aaron, digo ¿no?
Títulos de bateo
En títulos de bateo en un circuito, 13 en la LMP (Ty Cobb logró 12 en la Liga Americana y de por vida, 18, (LMP y LMB), por 12 de Cobb.
Además, en la LMP tiene el porcentaje de bateo más alto en una temporada .415 (1972-73). Antes, en la campaña 62-63, también superó los .400 (.402). Y algo más: ostenta en el mismo circuito la marca de más temporadas consecutivas siendo campeón bateador (6).
Con más trofeos JMV
“El Niño Asesino” ostenta la marca de más trofeos como Jugador Más Valioso (6): Supera a Jimmie Foxx, Joe DiMaggio, Yogi Berra, Stan Musial, Mickey Mantle, Roy Campanella, todos empatados con 3.
También tiene un título de bateo con más edad: A un año de retirarse, “para callar bocas”, en 1983 a sus 43 bateó .316 en LMP; Ted Williams, 40, con logró .328 en 1958.
Novato del Año
Fue Novato del Año en 1962 con los Sultanes donde ganó el título de carreras producidas con 105, empatado con Alonso Perry. Es primero en carreras anotadas con 106, dispara 23 jonrones y termina con porcentaje de .358.
Sus 46 cuadrangulares
En 1941 Josh Gibson con los Azules de Veracruz de la LMB implantó una marca que parecía imposible de romper con 33 jonrones; sin embargo en 1960 apareció Aldo Salvent pegó 36 y luego en 1963, Ronnie Camacho apantalló con 39.
Al siguiente año, vendría Héctor Espino con 46 y de no haberse ido un mes a jugar con Jacksonville, seguramente habría conectado mínimo unos diez más.
Ese récord de Espino se mantuvo hasta 1986 cuando Jack Pierce jugando con los Bravos de León pegó 54, sólo que en esos años imperaba la pelota Comando y pues… ese es el récord actual en una campaña.
En el verano obtuvo cinco campeonatos de bateo y cuatro de jonrones; produjo 1,573 y conectó 2, 752 hits. Promedió de por vida .335.
En el invierno, la ley del tolete
En la Invernal de Sonora (60-61), en su debut en 1960-61 fue campeón bat con Naranjeros pero el título de Novato del Año se lo dieron a Héctor Rodríguez, de Empalme, un jugador que bateó sólo .232); eran los años en que se daba esa nominación a los jugadores locales, regionales.
¡Ya sabrá como se puso el “Rebelde de Chihuahua”.
Sin embargo el de Chihuahua demostró que venía por todo lo que se llamara ofensiva:
Fue campeón bat con .380 (nadie pegó sobre .300); fue también el mejor en jonrones (10), empatado con su compañero Andrés “Avestruz” Rodríguez; hits (70) y anotadas (37). En impulsadas su subcampeón (38) por 41 de Juan de Dios Villarreal.
En este circuito fue líder de bateo en 13 temporadas, seis veces fue el Jugador Más Valioso del torneo, ocho veces líder de producidas, con 11 campeonatos de slugging, siete títulos de jonrones; 310 cuadrangulares y mil 120 impulsadas, concluyendo con un porcentaje global de .330.
Obtuvo tres Triples Coronas de Bateo y mantiene el récord de más impulsadas en una campaña (83) y el liderazgo en todos los tiempos con 8 temporadas siendo el mejor en esa especialidad.
Otro liderazgo fue cuando a la defensiva ganó el Guante de Plata en 1975, como el mejor inicialista de las Ligas Menores.
En Series del Caribe
Espino también es miembro del Salón de la Fama de Series del Caribe tras participar en siete clásicos y dejar los siguientes números:
En su primera participación en febrero de 1971 bateó .348; en la del 74 celebrada en Hermosillo fue campeón bateador con .429 y JMV, integrando la Novena ideal.
El 75 impresionó con dos cuadrangulares en un partido ante Venezuela en el Hiram Bithorn de Puerto Rico, siendo líder en la especialidad con dos empatado con Rafael Batista, Willie Montañez, Adrián Garrett y Bobby Tucker.
El 76 ayudó a los Naranjeros y México a ganar el primer banderín en estas series, siendo líder en impulsadas (7), terminó empatado en primer lugar de jonrones con 1 y volvió a ser el JMV y se le seleccionó para el Equipo Ideal.
En 1982 fue su última intervención cuando Hermosillo una vez más fue sede, precisamente en el estadio que en 1976 había sido bautizado con su nombre.
Total, dejó un promedio de .297 con 5 dobles, 6 jonrones y 22 producidas.
El mejor bateador mexicano
El colega Juan Vené acaba de escribir:
“Espino, el mejor pelotero mexicano en la historia, bateó en 25 años de vida profesional (1960-1984) para .342, incluidas tres temporadas de más de .370 y dos más sobre .360 en la LMB. A la defensiva, fue considerado un excelente primera base.
Héctor, nativo de Chihuahua, murió en Monterrey el siete de septiembre de 1997, y cuando dentro de unos días, el seis de junio, se celebre El Juego de Estrellas de la LMV en Cancún, van a rendirle un homenaje, según me dijo el presidente de ese circuito, Plinio Escalante.
“En la Liga preparamos esos actos” expresó Escalante, “será algo sencillo y sentido, como era Héctor”.
Y si era tan buen pelotero, ¿por qué no jugó en Grandes Ligas? Porque Anuar Canavati, propietario de los Sultanes, lo vendió a los Cardenales de San Luis en 1964 por 50 mil dólares, y se negó a darle el 20 por ciento que reclamaba Héctor.
Después de 32 juegos con el equipo de Jacksonville, Florida, donde jugaba y esperaba su dinero, Espino decidió regresar a México, y seguir con los Sultanes. Canavati tuvo que devolver los 50 mil”.
Bien, muy bien, Juan.
¿Cómo la ve…?
¿Merece o no estar en Cooperstown el orgullo de la colonia Dale, Chihuahua?
Hasta hoy, es inmortal en el Salón de la Fama del Béisbol Mexicano (1988), Salón de la Fama del Béisbol del Caribe (1988) y en el Salón de la Fama del Deporte Chihuahuense en 1989.
Además, su memoria está perpetuada a través de estatuas enfrente de los estadios Monterrey, “Manuel L. Amanza” de Chihuahua y de Hermosillo, que lleva honrosamente su nombre.
En Cooperstown, ya tiene un espacio ganado que se puede apreciar en un área donde se da reconocimiento a los mejores jugadores latinos de todos los tiempos.
Pero falta lo mejor.
4 Comentarioss en “Héctor Espino debe estar en Cooperstown”
Me llamó la atención lo que encontré en aquella convención del béisbol mexicano con Pedro Treto, pesidente entonces de la LMB diciendo que enviaría el currículum de Espino a Cooperstown para que fuera considerado… y de ahí me naciò la idea de manejar el tema. Ayer y hoy digo que las reglas pueden cambiar y quizá en el futuro, las próximas generaciones, pudieran verlo ahí. Como le digo a Juan: nada cuesta soñar. ¿Por qué no expresarlo, plantearlo? Nada es eterno, es lo que digo. Y no busco crear polémica, conste.
Estimado Jesus:
Dices que no quieres hacer polemica, con algo que es polemico y no pude aguantarme en hacerte el siguiente comentario: Casi todas las comparaciones que haces son de los números de Don Hector, en el beisbol de México y lo comparas con números de GRANDES LIGAS y con eso está dicho todo, crees jesus que Don Hector demostró que iba a ser una estrella por haber tomado 100 turnos en AAA,no puede ser, Don Hector fué inmenso, facultades extraordinarias, etc, etc. pero nunca sabremos si hubiera sido una estrella en MLB.
Con afecto
Miguel Ortega
Así es Miguel. Grandioso en México, quién sabe en Ligas Mayores. Se entiende que pudo haber hecho el grado y establecerse como un gran bateador. Pero… pues quedó en eso. Ahora bien, Lo que hice fue retomar la idea de Pedro Treto y manejar a partir de ahí una pespectiva de esa posibilidad, en el futuro que ya no nos tocará ver… Hasta ahí.
Las reglas de LM hoy lo impiden…
¿Pero siempre será así?
Jesús.
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¿Algún día México tendrá un equipo en Ligas Mayores…?
No es sueño guajiro. Es una perspectiva a futuro.
si modo, amigos, como a Verne, me gusta soñar.
JAR.
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