El Maestro… El Inmortal
Al Bat
Por Jesús Alberto Rubio.
Homenaje a mi padre… Martín Dihigo:
Por Gilberto Dihigo:
Un 20 de mayo es el aniversario de la muerte del extraordinario pelotero cubano Martín Dihigo Llanos, considerado el pelotero más completo en la historia del beisbol mundial.
Dihigo, quien nació en la occidental provincia cubana de Matanzas el 25 de mayo de 1906, fue sin dudas un virtuoso del beisbol, una de esas rarezas que aparecen en los deportes de vez en vez, como fulgurante cometa inimitable.
Capaz de moverse en todas las posiciones del terreno de juego con singular efectividad, dejó hazañas inolvidables en Cuba, Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana, México y Estados Unidos, los países más importantes del beisbol.
Los números dejados por “El Maestro”, como lo llamaron en México, certifican esa aseveración. En dos ocasiones, Cuba y México, obtuvo el liderazgo de los lanzadores y bateadores, alcanzó más de 260 victorias en Estados Unidos con las Ligas Negras, en Cuba su marca fue de 106-59 y México 119-57.
De su valía dijo el inmortal pelotero negro “Cool Papa” Bell: “Dihigo fue el jugador más completo que vi. Una superestrella en la posición que jugara. Algo así como un Oscar Charleston en el centerfield, un Judy Johnson en tercera, Buck Leonard en primera o un Henry Sam Lloyd en el campo corto. Fue el mejor entre todos nosotros y cuando lanzaba generalmente ocupaba entre el tercer y quinto turno en el orden al bate”.
Vale destacar que todos esos hombres mencionados por Papa Bell aparecen dentro del Todo estrellas del besibol negro estadunidense de todos los tiempos y casi todos son miembros del salón de la fama de Cooperstown. El racismo que imperó en los años de actividad de “El Inmortal”, como también bautizaron a Dihigo, no le permitió exhibir su grandeza en el circuito organizado norteamericano de las Grandes Ligas.
No obstante a eso Al Campanis, ex vicepresidente de los Dodgers, lo colocó en grandeza y calidad al lado de Ted Williams, Joe DiMaggio y Babe Ruth.
“Era el pelotero más completo que he conocido”, dijo Campanis. Esa versatilidad es lo que llevó a Martín Dihigo a poseer el raro record de ser el único pelotero que figura en más de un salón de la fama. Cuba (1951), México (1964) y Estados Unidos (1977), con butacas reservadas en Venezuela y República Dominicana cuando abran sus salones estelares.
En los Estados Unidos resultó ser el segundo latino, detrás del boricua Roberto Clemente, en ser elevado al nicho de los inmortales. Fue un hombre sincero y con un carácter franco y campechano, presto siempre a la sonrisa.
De mi libro. “Mi padre el inmortal” publicado hace varios años, es la siguiente anécdota que narró el propio Martín, donde muestra su sentido del humor y espíritu filosófico.
“..Le tocó su turno al bate y le dijo al árbitro (Amado Maestri) que haría gestos para que viera la gestión de los fanáticos. Cuando Maestri le cantó el primer strike, accionó con las manos y le dijo: “Oye Amado, no te olvides del baile que vamos a ir esta noche.
Influidos por sus gestos el público creyó que le protestaba el strike y armaron el consiguiente escándalo contra el árbitro. Recuerda que se agachó para coger tierra y le dijo al umpire. “Te diste cuenta Maestri?, el público siempre está en contra de los que aplican la ley”.
A los 65 años de edad cerró los ojos para siempre, víctima de un infarto al miocardio en el hospital de la provincia cubana de Cienfuegos, el 20 de mayo de 1971. Martín Dihigo es una de esas grandes leyendas del beisbol latinoamericano y sus enormes hazañas no se pierden en el tiempo, gracias a la memoria del corazón de todos aquellos que aman al beisbol y transmiten de generación a generación sus éxitos.
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