Necesito un hombre que me represente.

Representante

Esta muy bien eso de ser una mujer independiente. Nadie te mantiene ni tienes que mantener a nadie. Sueles dormir a pierna suelta porque no tienes ningún niño llorando, a altas horas de la madrugada, a treinta kilometros a la redonda ni ningún hombre roncando pegado a tu espalda que te recuerda que un día te enamoraste y la cagaste.

No compartes la cama con Jose Ramón de la Morena ni llevas la cuenta de los goles que ha marcado el Real Madrid a lo largo de la temporada. Cocinas para ti, es decir, nunca y sueles comer comida rápida y sencilla, ahora que todo esta enlatado y prefabricado. No existe la obligación de coser botones, excepto los propios y te cercioras de que la ropa que compras bien tendida evita el tener que plancharse. Mantienes tu casa limpia y ordenada para las visitas masculinas y la posibilidad de elegir si se quedaran a dormir o si educadamente intentarás que se vayan hasta nuevo aviso que suele ser de año en año para que no se acumulen unos con otros. En algunas ocasiones, tienes la mala suerte de encontrarte a alguno de esos “amigos especiales” sentado en el escalón del portal esperando tu llegada, cosa que cada vez ocurre menos ya que has aprendido a mostrarte lo más superficial posible y lo menos interesada en una relación que dure más allá de una noche.

Si estas dentro del promedio nacional de mujeres solitarias tu hipoteca andará alrededor de los seiscientos euros porque te compraste una casa con el sudor de tu frente y ganarás mil doscientos euros que administras de manera mágica para llegar a fin de mes cubriendo los gastos de luz, agua, teléfono, canal satélite, internet, calefacción y abono transporte. El resto lo empleas en la compra de comida, bebida y algún vicio oculto que por estar sola te puedes permitir y además no compartir con nadie.

Seguro que cuando estas contenta cantas sin que te miren como un bicho raro por el poco oido que la Madre Naturaleza te regaló y cuando estas deprimida lloras sin que te miren como un bicho raro por lo sensible que eres y no parecías ser. Nadie te despierta para ir a trabajar salvo el sonido insoportable del móvil ni nadie te espera cuando llegas de trabajar salvo el ladrido de un perro asexuado que se ha convertido en tu mejor amigo y compañero. Te relacionas con otras de tu misma especie y para cuando cambian de piel decides alejarte no vaya a ser que se te pegue algo parecido a la vida en pareja, hogareña y feliz.

Pasados los treinta y cinco comienzas a tener aventuras con hombres casados, separados o viudos, es decir, con tara y bajas el listón de exigencia porque comprendes que con el paso de los años lo que va quedando es algo parecido a ti, es decir, los tarados. A pesar de saberte defectuosa defiendes a capa y espada el valor de la independencia femenina y los hombres ya no necesitan dirigirse a ti sino que te diriges tú a ellos por adelantado, porque no estas para perder el tiempo en romances que predices fracasados por el miedo a perder la libertad. De vez en cuando tienes la suerte de encontrarte con alguien que te entiende profundamente y resulta ser homosexual con lo que la rabia contenida se convierte en mayor rabia y comienzan a salirte unas extrañas arrugas alrededor de los ojos que antes no tenías y que sólo pueden remediarse con una crema contorno que se sale del presupuesto mensual y que ninguno de tus amantes va a regalarte, porque eso no entra dentro tus planes ya que defiendes la teoría de que cuanto menos regalo menos compromisos, así que evitas las felicitaciones navideñas, los cumpleaños y todo lo que tenga que ver con un “me acuerdo de ti” no vaya a ser que quiera acampar en tu casa más de un fin de semana. Empiezas a ensanchar de espalda y de culo y tu cuerpo se transforma anunciándote que o tienes un hijo por puro egoísmo, para que cargue contigo y tus traumas o terminarás a lo sumo paseando de la mano de tu hermana mayor que resulto ser la más independiente de la familia y no soporta tener que depender de ti.

Aguantas, bajo el lema “sonrisa profiden” las preguntas del tipo ¿para cuándo piensas echarte un novio, un marido, un acompañante, un algo parecido a un hombre? o los comentarios de tus propias amigas que, en un alarde de compañerismo y comprensión, te dicen: me gustaría hablar con alguno de los hombres con los que has estado porque no entiendo que siendo como eres ellos se hayan desaparecido, con lo que no sólo estan poniendo en duda tu carácter bien definido sino que además dejan entrever un alo de bipolaridad en tu comportamiento, sin plantearse que lo mejor que te puede ocurrir es quedarte como estas. A diferencia de ellas, no tienes que mantener ninguna discusión con el contrario, a lo sumo contigo misma y siempre elijes la película que quieres ver, la música que quieres escuchar o el libro que deseas comprar para después tirarte en el sofá una tarde de domingo invernal, mientras “las otras” se acurrucan en los brazos de un hombre que las ayuda a sobrellevar la pesada carga de ser mujer y lo que nunca olvidas es colocarte un cartel en el espejo del baño que dice: Sonríe, hoy puedes encontrar al hombre de tu vida. Cartel que sueles sustituir con mensajes más animados del tipo: Si quieres mambo y hay mambo ¡¡disfruta el mambo!!, para no caer en la peligrosa tentación del amor.

11 comentarios en “Necesito un hombre que me represente.”

  1. El Maca dice:

    Al menos Raquelita,, le pones buen humor a todo,,,
    Oye y si te lo pones a pensar,, a mi más o menos,, más o menos me pasa lo mismo y eso que no soy mujer,,, Mejor solo que mal acompañao,, lo que pasa es que me encanta que me tengáis que aguantar los ronquidos y hasta algún cuesco de vez en cuando,,, jajajaja
    Besos,,, ya pasaré un fin de semana,,,

  2. El Maca dice:

    Me olvidaba,,, ayer estuve viendo una peli,, una españolada de esas,, pero ¡¡coñño!!,, hubo un diálogo que me llamó la atención,,, decía:.
    - ¿Qué es lo contrario al amor??
    - ¿El odio??
    - No,, el miedo

  3. Raquel Ortiz dice:

    Maca campeón:
    Te diré que lo de los ronquidos se cura con una buena operación de nariz o un cojín en la cara, que para el caso es lo mismo… ja ja ja.
    Respecto al tema de los “gases” mi amigo compadezco a tus amantes enormemente, por todos es sabido que tienes un culo enorme, de ahí no puede salir nada bueno ja ja ja.

    ¿El miedo?… eso paraliza “un huevo” y parte del otro si te pones a pensarlo… a mi cada vez que me dicen “te amo” me tiemblan las canillas… Ahhh, espera… que no me lo dicen nunca ja ja ja.

    Avisa cuando vengas a los Madriles para que te presente a mi hermana… esta de muy buen ver y necesita un tipo como tú, con dinero, quiero decir…
    Besos
    Pancrasia.

  4. El Maca dice:

    Tú déjame el sofá que ya me vale,,, y el perrito asexuado te lo llevas pa otra habitación,,,
    Ya sabes que conozco a tu hermana,, guapa,, simpática,,, pero ahora la agenda la tengo ocupada y el dinero,,, ¡¡oye!!,, ¿qué coñño es eso???

  5. Cynthia dice:

    En casita a estas horas? Deberías estar parrandeando como buena mujer independiente…. Ah claro a lo mejor no sales porque estás ahorrando pa la cremita mágica con polvo de oro de cuatritropecientos kilates

  6. Raquel Ortiz dice:

    Cynthia, estoy ahorrando lo que no tengo e imaginando que me toca una loteria de esas que me van a convertir en una persona realmente asquerosa, prepotente y estupida que se paseará por Carabanchel en limusina ja ja ja…

    Ayyyyy, en cualquier momento me hago una mudanza a una playa desierta para colocarme debajo de un cocotero y verlas venir…

    Besitos
    Pancrasia

  7. Raquel Ortiz dice:

    Maca Campeón:
    El dinero es lo único que necesita la guapa de mi hermana… te lo puedo decir más alto pero no más claro… el sofá lo he vendido y el perro esta en época de celo… tu sabrás si te compensa el viaje ja ja ja.

    Besos
    Pancrasia

  8. El Maca dice:

    Ayyyy Raquel,, cuanto mensaje oculto hay ahí,,, ¿es que no leiste bien el comentario???,,, que tengo la agenda ocupada,,, más alto y más claro,,, ¡¡¡ NO ME VOY A LIAR CON TU HERMANA!!!,,, Menuda Celestina que estás hecha,,,
    besos guapa,,,

  9. eva dice:

    Hola Raquel,

    probablemente ni te acuerdes de mí, pero recibo y leo religiosamente tus columnas/artículos/ensayos o lo que sean, muy bueno, me ha encantado. Si no te importa se lo paso a mis amigas que les encantará. Un beso y cuídate guapetona.

  10. Raquel Ortiz dice:

    Evita: Claro que me acuerdo de ti, incluso, recuerdo que te devolvi el látigo de aquella fiesta de disfraces que nunca se llego a realizar… Que lastima¡¡¡ con todo lo que planeamos en ese momento. ¿Cómo estas? ¿Cómo va todo?… ¿Sigues tan linda como siempre? Seguro que si… Espero que podamos vernos pronto, conservo tu número… cualquier día me da un ataque y voy a buscar el de caperucita…
    Muchos besos
    Raquel.

  11. El Maca dice:

    Jajajaja,,, ¡¡¡pero que bien se lo está pasando mi colega!!!

Envie un comentario