El mundo ha asistido impávido al penúltimo capítulo de desfachatez de la tiranía castrista, a pesar de que la dictadura está sometiendo a su pueblo a la más intensa de las carestías y a una represión nunca antes conocida en mi patria, en las Naciones Unidas se les da voz y voto, algo que los hermanos tiranos llevan negando a su pueblo por más de diez lustros y nadie, repito, nadie les ha siquiera reprochado sus actuaciones.
La marcha de la Libertad, Zapata y Boitel Viven, fue abortada provincia a provincia y en la de Santiago, además, se van a presentar cargos contra varios contestatarios encarcelados, la represión una vez más tiene como fruto el aumento de presos políticos, se lo anuncié durante el goteo de destierros, otros ocuparán sus lugares y en efecto así se está cumpliendo, el miedo de los generales es cada día más intenso y hay motivos sobrados para ello, el número de disidentes se acrecienta exponencialmente y el pueblo los apoya cada día un poco más.
La contrainteligencia no podía consentir una marcha que podría guardar unas similitudes demasiado reveladoras con la que el tirano en jefe realizó camino a la capital de mi patria, si a ello añadimos que al frente figurarían varios presos políticos bajo licencia extrapenal, las Damas de Blanco y un Fariñas cuya imagen fruto de sus huelgas de hambre se parece cada día más a la del Mahatma, era algo demasiado peligroso, porque probablemente miles de personas se hubieran unido en el camino y eso hubiera sido el fin de la tiranía, no importa, otro capítulo se está ya escribiendo.
Algunos comecandelas que se califican a sí mismos como periodistas y que no pueden ser nombrados sino como agentes de opinión del castrofascismo, se han atrevido, siguiendo el dictado de sus amos, a afirmar que las Damas de Blanco se habían quedado sin argumentos y están redefiniendo su postura, para estos desalmados solo puedo sugerirles que visiten las hemerotecas, tan llenas de polvo siempre, nuestras mambisas del siglo XXI solo han tenido una palabra en sus bocas de principio a fin, Libertad y el lograrla ha sido es y será su primer y postrer objetivo, nada más y nada menos.
Volveré a reiterar para vergüenza propia, al escuchar a los esbirros reclutados a la fuerza por la contrainteligencia la palabra mercenarias en la última y violentísma represión contra las Damas de Blanco, que los únicos que reciben mesnada y contrapartidas e incentivos son los servidores de la tiranía castrocomunista, ya sea en positivo con jabitas de apremio o en negativo con la amenaza de ser expulsados del centro laboral o de estudio, ellos son los mercenarios y no los dignos cubanos que luchan contra los hermanos tiranos y sus adláteres.
Por otra parte debo resaltar que la obligación ética y moral de apoyar a los que luchamos contra la tiranía castrista debería ser inherente a la nacionalidad cubana, bien material o espiritualmente, todo cubano que quiera la libertad de su patria debería hacerlo pues la omisión de está actitud supone el apoyo al atropello de las libertades de todos nuestro compatriotas y la complicidad de facto con los crímenes cometidos en el pasado y los que están en curso.
Por otra parte Bruno el Infame ha representado de nuevo la pantomima de rigor en el edificio de las naciones unidas, una oferta de dialogo artera, mentirosa y cautiva que ya nadie cree, quizás le puedan preguntar a una exgobernador norteamericano sobre la voluntad de dialogo de los hermanos tiranos, no hace mucho que la pudo comprobar en sus propias carnes; ni Alan Gross, ni Sebastián Martinez Ferraté están en la agenda de liberaciones, desgraciadamente.
Y todavía más doloso resulta el hecho de que una tiranía, que no consiente siquiera en dialogar con sus propios compatriotas que rechazan su régimen, ose elevar discursos que tengan un trasfondo tolerante mientras reprimen y encarcelan a su pueblo, esta escoria humana ni quiere ni le interesa dialogar sino mantenerse en el poder con la ayuda de quien sea.
Lamentablemente no se está dispuesto a realizar con mi patria lo mismo que con Libia, un embargo como el que se realizó con el déspota Libio llevaría a la dictadura castrista a su inmediata caída, en la Casa Blanca lo saben pero no se atreven a demostrar firmeza para exigir que Cuba sea Libre por la renuncia del generalato verde olivo, es así de simple y así de triste, no están dispuestos a dar el paso que llevaría la democracia a mi patria, simplemente por miedo.
No se atreven porque temen un conflicto migratorio y la campaña desinformativa de los aparatos de propaganda castrocomunista distribuidos por todo el globo, así otro presidente norteamericano no se atreverá a hacer lo que es correcto sino lo que dañe menos su imagen, pero espero que la crisis y los votantes pongan en su lugar al primer presidente estadounidense de color, no tengo nada contra él pero su política de concesiones a los hermanos tiranos solo ha servido para mantenerlos en el poder, los hechos hablan por si mismos.
Así pues, no nos queda otra que seguir luchando contra una dictadura que dura ya más de diez lustros y que exhala sus últimos estertores, apoyando expresa y efusivamente como mejor podamos a los compatriotas que destacan por su valentía en enfrentarse a la cruenta represión que se vive cada día en nuestra patria, no hay otro modo para conseguir la libertad que hoy está más cerca, pero menos que mañana.
Stultum est timere quod vitare non pote.
Es tonto temer lo que no se puede evitar.
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Zapata y el Estudiante Viven.
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Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A veintiséis de septiembre del año de la inminente libertad para todos los cubanos.
SEP



