Transferentis culpae.
“Solamente se puede abolir o transferir la culpa si se niega la culpa como cuestión, aceptar la cuestión de la culpa y transferir esta es una incongruencia. La abolición del pensamiento es la abolición de la culpa, la serie infinita de elementos, referidos unos a otros, que hacen la abolición del pensamiento, hace también la abolición de la culpa. La transferencia de la culpa es, pues, no teorética y asimismo no ética; es la abolición de lo teorético y de lo ético. El sentido ético no es un juicio, no se enuncia, se expresa y es el mundo”
La transferencia de culpa es, al parecer, consustancial a la existencia humana; ya en el Génesis Adán culpó a Eva tras comer del fruto prohibido y esta a su vez a la serpiente. Los castristas, desde los inicios de la revolución han culpado sistemáticamente de todos sus males a los americanos, la falaz cantinela cae por su propio peso y es un insulto a la inteligencia que nunca ha servido de justificación a la falta de libertades y de medios de supervivencia que el pueblo cubano padece a diario, mucho menos la cruenta represión que nos vienen aplicando.