HERES.
Parafraseando a Fray Luis de León iniciaré estas letras tras mi ausencia, no tan larga como la del insigne autor, de la misma manera: decíamos ayer… Que hablaríamos del heredero, pero han ocurrido muchas cosas que no puedo dejar de mencionar, soy plenamente consciente de que carezco de la omnisciencia que se le atribuye a Dios, recuerden que a quien omito en mis escritos no es por desprecio sino por desconocimiento o imposibilidad física de resumirlo todo, al fin y al cabo sólo soy un ser humano, espero que puedan entenderlo.
Habiéndose producido exitosamente la transición de un hermano Castro a otro, a pesar de que muchos dicen que manda todavía, yo les digo que su opinión es sólo requerida para frenar un cambio o para tronar a algún incauto que se opone a Raúl “el Empecinado”, ahora los planes están fijados en cómo perpetuar el sistema tiránico sin que el poder escape de la gerontocracia verdeolivo.