Diez lustros de terror.
Se cuenta que cuando el Emperador Nerón se encaprichó de un muchacho y lo hizo castrar para celebrar más tarde una boda con el efebo devenido en eunuco, uno de los invitados al evento comentó que Roma hubiera merecido que el padre de esa bestia hubiera celebrado sus esponsales de igual modo, mirando a mi alrededor yo pienso de igual manera sobre cierto gallego que llegó a estas tierras…