DIVORTIUM POPULI.
No ha habido sentencia alguna ni la habrá al respecto, pero cualquiera que pasee por alguna de las disímiles provincias de mi patria, sin la cámara en la mano, podrá constatar que el divorcio entre el régimen castrista y su pueblo es ya un hecho consumado.

Con dos de cada diez compatriotas viviendo sin techo o albergados el futuro es hoy más incierto que mañana, sin apenas material para cocinar una caldosa para engañar al hambre, los estómagos claman una solución, que el desgobierno cubano no podrá implementar, a un desastroso futuro que se avecina como el peor de los huracanes jamás vividos hasta la fecha. Incluso se suspendieron las caldosas oficiales, las cocinadas son casi clandestinas.