Nunca he tenido la sensación de que mi patria estaba tan desgobernada como en la actualidad al mando del Dos y su camarilla; mi patria padece un episodio severo del síndrome del piloto borracho, en ocasiones es estrictamente cierto, pues la isla hace aguas a babor, estribor, proa, popa e incluso en la bodega y los motores se pararon hace diez lustros; la pregunta ya no es si la nave se irá a pique sino cuando lo hará.
Los procesos judiciales con cargos de peligrosidad social predelictiva contra los opositores a la tiranía castrista se suceden a lo largo y ancho de mi patria sin cesar, Néstor Rodríguez Lobaina, Lázaro de Armas Urra y Gorki Avila líder del grupo Porno para Ricardo son algunos de los últimos damnificados por las contramedidas castristas y serán encarcelados por opinar de distinta manera que la que dicta el discurso oficial, aunque este, últimamente, de más bandazos que el ebrio piloto.
