Hace cuatro años con motivo de mi primera visita a Cuba, me puse en contacto con Hombre Nuevo Tierra Nueva. La experiencia fué tan gratificante que este verano, cuando volví a la isla, no dudé ni un momento en volver a colaborar con la ONG. En esta ocasión, Victor me preparó un par de bolsas con ropa y calzado ortopédido, en lugar de medicinas y el destino Santiago de Cuba, en lugar de La Habana.
En Santiago, en el dia y a la hora acordada, el hermano Agustín de la Salle vino a recojer las bolsas. Nos habló del centro juvenil que tienen en la ciudad y nos invitó amablemente a visitarlo al día siguiente.
Coincidiendo con el primer día escolar en Cuba, el hermano Agustín nos enseñó el centro, las aulas y nos presentó al profesorado. El centro imparte clases de informática, secretariado, inglés… y una muy especial a la que tuvimos la suerte de asistir, “clase de valores”. En ella se hicieron un par de presentaciones de Power Point que hablaban de igualdad, amistad, amor a los demás….. presentaciones de esas que recibimos todos los dias en el correo y que acaban la mayoria de las veces en la Papelera de reciclaje pero que en este lugar, observando la atención de las personas que nos rodeaban, captaron igualmente nuestra atención y llegaron a emocionarnos.
Salimos del centro cargadas de sentimientos positivos, contentas de la labor que los hermanos La Salle están haciendo en este centro y seguras de que los destinatarios de nuestras bolsas serían, tal y como el hermano Agustín nos aseguró, las personas más necesitadas”.
Paloma Palomares
Compartelo