AGUA BUENA, AGUA MALA

Allá y aqui, las mismas aguas son…
Era yo muy joven y lleno de bríos, pero si muchos golpes pegaban las olas contra babor por la proa lanzando blancas espumas que se chorreaban sobre y por los cristales del puente, añadiendo sus risas a la blanca oscuridad, muchos giros también daba yo pegado a la gigantesca rueda del timón. Las cabillas, cadenas y sugas que hacían de comunicador paseando sobre las cubiertas para llevar las órdenes a popa y tratar de amenguar los tirones de babor a estribor a babor…. Da Vinci y su novia, la rosa, danzaban como la princesa cuando le presentaba la cabeza de Pedro al Rey.
Cuarto de vuelta, 30 grados, cinco más vuelve al cero corre al sur ahora en redondo, pasito alante, pasito atrás, profesor enséñeme a bailar… ¿Por qué no a nadar mejor? Los ensordecedores aullidos de lobo en nada superan al viento contra los cables y serviola parado allá en el confín de la proa, acurrucado que puede estar, las manos hechas churros sin calentar, la campana a sus alcance que no lo espera para sonar, los platos que ruedan de lado a lado sobre las mesas y más aguas que me corre por los pies porque ya rompió el secreto de un cristal… (más…)








