La hija rebelde de Fidel Castro

El solo anuncio de la existencia de este encuentro por Internet y mis propósitos de escribir algo sobre ella, despertó la ira de algunos de sus detractores y simpatías de sus amigos. Razones suficientes para cambiar el sentido de mis propósitos iniciales que eran, solicitarle unas palabras para nuestros lectores. Me incliné por unas líneas dedicadas a ella, Alina, la mujer, la cubana, la hija rebelde de Fidel Castro.
Su presencia en Montreal había sido anunciada por la prensa, realizaría dos conferencias en el hotel Delta en el marco de las actividades que se realizan en el festival cultural Blue Metropolis. La primera sería en francés y la segunda en español, me incliné por nuestra lengua, pero me recomendaron la primera para observar las reacciones del público canadiense, le encontré lógica a esa proposición. Con exactitud cronométrica se dirigió a la butaca desde donde nos hablaría y la moderadora hizo su presentación. Rompió de esa manera nuestra mística informalidad horaria.
Quedamos frente a frente y disfrutaba de su rostro que me llegaba sin interrupción entre las personas que ocupaban la primera fila. Su maquillaje era discreto y para su edad, no había recibido la visita de aquellas arrugas que tanto torturan a las mujeres. Vestía informalmente y no se le puede criticar, es una actitud muy común entre las personas acompañadas por la fama. Su chaqueta blanca dotaba de elegancia al jean elegido para la ocasión y lograba un efecto maravilloso el contraste que ofrecía al rojo intenso de sus uñas.
La moderadora del encuentro hizo su presentación en medio de los disparos constantes de flashes, introducción formal y casi innecesaria, todo el mundo la conoce. Sobre las piernas de la presentadora descansaba el libro de Alina y un fajo de hojas escritas a mano. En la medida que avanzaba la conferencia, aquella mujer demostraba haber estudiado con pasión teológica cada rincón del libro y los resultados fueron fatales ante nuestros ojos, le robó con insistencia el escenario a nuestra compatriota. El francés de Alina era fluido y comprensible, no exento de los acentos de aquellos que no logran la perfección o, simplemente lo conservan guardados dentro de un baúl y solo lo utilizan en caso de emergencias como esta. Pudo comprenderse muy bien y cometió pocos errores.
Un comienzo desde la infancia que ya la propia Alina debe estar cansada de narrar, el inicio de las relaciones con su padre y sus decisiones por mantenerse al margen de su existencia por razones justificadas, el temor a ser controlada por los servicios de seguridad del progenitor.
La moderadora o la propia Alina se desmarcaron del libreto en algunos momentos y abordaron la situación actual del país, creo haya sido la parte más interesante de la conferencia y que diera pie a la participación del público. Surgieron preguntas sobre los cambios que se están produciendo en la isla, sus respuestas fueron convincentes y coinciden con la opinión de todo el exilio y pueblo cubano. No existe una transición hacia ningún lado, es una sucesión de poderes adornados con la liberación de algunos productos que nunca debieron estar prohibidos, y que aún así, se encuentran fuera del alcance del cubano común donde el salario promedio es de unos 17 dólares mensuales. Como era de suponer y esperar, siempre apareció alguien con la oculta intención de manchar su presencia, pero la aceptación del público y sus habilidades para dominar la situación le evitaron contratiempos. La conferencia finalizó con una cerrada ovación, ella continuó en el salón compartiendo con ellos y firmando varios autógrafos.
-Alina, bienvenida a Canadá, yo soy Esteban, represento al periódico cubano La Nueva Prensa Libre. Me presenté robándole unos segundos que dejaron libre.
-Muchas gracias, Esteban. ¡No te vayas! En unos minutos comparto contigo. Me dijo mientras estrechaba mi mano.
Nos pidió que la acompañáramos hasta la habitación y luego hasta un pequeño saloncito de conferencias, durante los recorridos comenzó a fluir ese intercambio de palabras exentas de protocolo, hubo esa pronta química que convierte a desconocidos en buenos amigos en solo unos minutos. Comencé a desinflar todo tipo de prejuicios que abrigaba mi mente y se espantaron temores. “Ella debe ser como todos los hijos de los famosos”, me repetía cada minuto antes de mi arribada al hotel. “Su agenda debe estar muy ocupada para que me dedique unos minutos”. Nos sentamos y activé la pequeña grabadora, pero antes, y para desbaratar definitivamente cualquier tipo de barreras, le manifesté que no me interesaba escribir una entrevista.
Hablamos de varios temas actuales que nos afectan y coincidimos en todos nuestros puntos de vista. Evité cada instante en abordar la figura de su padre, aunque siempre resultó inevitable y cuando yo no hacía referencia a su existencia, era ella quien lo colocaba en el escenario. Es que resulta imposible hablar de Cuba sin mencionarlo, casi siempre aparecía como el fantasma responsable de nuestras desgracias y ella no mostró enojo alguno. Imagino resulte molesto ese constante acoso que ejercen los medios y las personas sobre ella por el hecho de ser la hija de Castro. ¿Por qué desahogar en ella toda la carga de nuestros rencores? Si recorres toda la información que existe sobre su persona, las preguntas serán siempre las mismas, poco importan las latitudes donde se realizaron, esa es la condena que ella está purgando con mucha entereza y ecuanimidad. ¿Qué esperamos o le exigimos? Su labor es loable, muy bien pudo retirarse a ese mundo protegido por el anonimato, esa ha sido la actitud de miles menos importantes que ella. Sin embargo, cuando leemos todas sus declaraciones, Alina no deja de culpar a su padre y su régimen. ¿Qué más pudiera satisfacer a nuestros miedos?
-Alina, es indudable que tu padre fue amado y odiado por muchos hasta límites inconcebibles. Deja un inmenso legado donde por supuesto, muchos manipuladores, politólogos, extremistas y tus detractores, tratarán de adjudicarte como herencia por el solo hecho de ser su hija. ¿Hasta qué punto te resulta molesta esa identificación con él y la herencia de sus amigos y enemigos? Fue esa la única pregunta formal que le realicé.
-No creo que me moleste, ya me he acostumbrado a vivir con esa sobrecarga que no me corresponde. Estoy plenamente convencida de que todas esas manipulaciones tienen su origen en la isla y son divulgadas por sus agentes en el exterior. Es una práctica muy común utilizada en contra de las personas que les molestan y yo no dejo de estar comprendida entre ellas. Sin embargo, trato de vivir como un ser normal y no le presto mucha atención a esos ataques. Es de imaginar que muchos seres se hacen eco de ellas y no se dan cuenta de que son hábilmente manipulado. En Miami ocurre con mucha frecuencia y en la medida que pasa el tiempo, el ser humano aprende cuando menos a convivir con ellas.
Durante la amistosa conversación sostenida con Alina, abordamos temas referentes a la comunidad cubana en Montreal y Miami. Analizamos las posiciones de los intelectuales cubanos en el reciente congreso de la UNEAC. Hablamos sobre la comunidad gay cubana en el exterior y el trabajo de su prima con los de la isla. Nos referimos al miedo latente dentro de todos nosotros y el policía que llevamos en nuestro interior. Fueron muchos y variados los temas, pero me inclino por escribir sobre ella. Alina es una persona sumamente sencilla, muy familiar en el trato, muy ajena a esas vanidades y empachos tan generalizados en personas famosas. Compartir con ella es muy agradable y te brinda la oportunidad de sentirte como un viejo amigo. Su amabilidad es una de las virtudes destacadas en esta mujer de hablar tierno y pausado. Aquella rebeldía de su juventud va cediendo paso a la sabiduría que imponen los años y la experiencia. Es capaz de dominar a su público con sus valiosos argumentos y ese carisma propio que la identifica y distingue. Para mí ha sido un altísimo honor este encuentro informal con ella y el impacto recibido durante este corto contacto, será uno de los más gratos que guardaré en el cofre de mis recuerdos.
-Alina, pudieras dedicarle unas palabras a nuestra comunidad cubana y latinoamericana de Montreal. El fin se acercaba y ella debía cumplir otro compromiso.
-¡Uyyy, dime tú! Bueno, espero que reciban un fuerte saludo y mis deseos de que algún día todos los cubanos puedan ir a disfrutar sus vacaciones a Cuba y que los de allá no encuentren trabas para pasar las suyas en este país y otros. Esa sería una de las manifestaciones de libertad que tanto necesitamos y que un día llegará, no podemos perder las esperanzas. A nuestros hermanos latinoamericanos llegue también ese abrazo fraternal y ojalá mis palabras sirvan como elixir para la unidad de nuestras comunidades y pueblos.
-Alina, ha sido un orgullo haber compartido contigo, te deseo mucha suerte y un feliz regreso a Miami. Nos estrechamos nuevamente las manos y la agregué en la lista de mis amigos.
Esteban Casañas Lostal.
Montreal..Canadá.
2008-05-05
MAY


Me ha parecido muy interesante esta entrevista.
Alina es una mujer admirable y encantadora.
Gracias Esteban por compartir este encuentro.
Un abrazo.
Llevarán al cine la historia de la hija rebelde de Fidel Castro
WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
Un laureado productor y guionista de Hollywood anunció su propósito de llevar próximamente al cine la historia de Alina Fernández Revuelta, la hija rebelde de Fidel Castro, con un presupuesto inicial de $20 millones.
La firma productora y de consultoría Artists Relations Group (ARG) anunció este lunes su asociación con Bobby Moresco, ganador de un Oscar como guionista de Crash (2004), para realizar una película basada en la vida de Fernández, quien reside actualmente en Miami.
De acuerdo con ARG, radicada en Austin (Texas), aunque el filme estará inspirado en hechos verídicos de la trayectoria de Fernández, será estrictamente un relato de ficción.
“Es una historia de ficción inspirada en su fuga de Cuba”, dijo anoche John Martinez, representante de ARG. “Más probablemente sea un filme de trama múltiple en el estilo que Moresco empleó en Crash [dirigida por Paul Haggis]”.
Fernández escapó de Cuba en 1993 haciéndose pasar por una turista española que regresaba a Madrid tras visitar la isla.
Moresco, actor, guionista y productor de una treintena de películas y series de televisión, es presidente de la firma Moresco Productions. En el 2004 también figuró como coproductor de la premiada cinta Million Dollar Baby, de Clint Eastwood.
Martínez manifestó que probablemente Moresco asuma la dirección del filme, “aunque todavía no hay nada seguro”, y anunció que las labores de casting comenzarán en los próximos meses.
El financiamiento de $20 millones fue concedido por The Lamy Group, una firma privada de Austin.
“Estoy satisfecha de que al fin pueda hacerse esta película sobre lo que ha sido y sigue siendo Cuba, realizada desde una perspectiva diferente a las imágenes edulcoradas que estamos acostumbrados a ver en Hollywood”, declaró anoche Fernández a El Nuevo Herald. “Ellos [los productores] se han esmerado en darle un tremendo nivel al proyecto”.
La ex modelo y comentarista radial explicó que su libro Memorias de la hija rebelde de Castro (1998) pudiera servir de referencia al guionista, la película no se ajustará necesariamente al relato testimonial.
La idea de los productores es explotar las vivencias de una niña que creció desconociendo que el hombre que ella veía a diario por la televisión y visitaba su casa por las noches, era su padre. Fernández es hija de una relación extramarital entre Castro y la activista revolucionaria Naty Revuelta, quien aún reside en La Habana.
ARG señaló que Fernández estará directamente involucrada como consultante del guión y colaborará en las relaciones públicas del proyecto cinematográfico.
Las negociaciones entre Fernández con la ARG se iniciaron a fines del pasado año, luego de que abortara un proyecto fílmico similar a cargo del productor venezolano Stan Jakubowicz.
En enero del 2007, Jakubowicz dijo estar listo para emprender una producción independiente, financiada por un grupo de inversionistas privados, pero la iniciativa no prosperó.
Actualmente Fernández, de 51 años, conduce el programa radial Simplemente Alina en la emisora miamense WQBA (1140 AM) y es comentarista política de la cadena estadounidense CNN y el Canal 41-AmericaTeve.
Fernández no es la única mujer entre los nueve hijos reconocidos de Castro. En Miami vive de incógnito desde 1999 Francisca Pupo, quien fue concebida durante un fugaz encuentro amoroso de Castro en Santa Clara en 1952.