DESIDERIO Y EL TRUCU
Cómo pudiera convencerlos para que salgan de esas oscuras cuevas donde una vez fueron olvidados durante el naufragio de nuestras memorias. Aún de fantasmas, continúan sin poder vencer la timidez y desconfianza. No me creen, consideran falso que merezcan ser recordados e inoportuno un modesto homenaje a sus insignificancias.

-¡De vivos nos jodieron mucho! Puedo identificar la voz de Desiderio, no tengo dudas, una parte de su bigote se asoma detrás de la piedra donde se oculta, y la mitad de sus espejuelos también. No ha cambiado desde la última vez que lo vi, su rostro enjuto es difícil de olvidar, y aquellos enormes lentes que le daban imagen de ser una guagua. El Desi era la aberrante versión criolla de aquel comediante norteamericano llamado Groucho Marx, un poco más flaco y con las marcas del peso de su armadura tratando de penetrar el tabique de su nariz. ¡Déjennos descansar tranquilos! Su voz tomó el timbre de una súplica y se escuchaba muy agotada. Venció su timidez y salió totalmente de su escondite, no había engordado nada en la otra vida y vestía igual, nunca lo vi con otra ropa que no fuera el uniforme gris de la marina. (más…)
