30 Octubre 2008

IVAN FREYRE, ALIAS TETERA.

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 22:45

-¡Coño, compadre! Hacía tiempo que no nos veíamos. ¿Qué es de tu vida? Aquella alegría no era fingida y ambos la manifestamos con un fuerte apretón de manos. Nunca se reía con toda la boca abierta y tenía una magnífica dentadura de la que podía presumir. Aquel enorme bigote que casi siempre descansaba sobre sus labios había sido recortado un poco, tiempo atrás parecía un charro mexicano.

DSC00675.jpg

-¡Nada! Tirando, tratando de sobrevivir. Contestó con la misma pastosidad que lo caracterizaba, bien bajito y sin apurar las palabras, siempre estaba sereno, nada lo alteraba. Su uniforme estaba impecablemente planchado, algo sudado debajo de las axilas, muy normal entre nosotros. Usaba charreteras de jefe de máquinas y las llevaba con la solemnidad del que las logró por sus conocimientos.

(más…)

19 Octubre 2008

EL NEGRO PELLO

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 15:24

                        

Pello es un negro acharolado, tan oscuro como la pintura que usábamos para pintar las anclas del barco. Era de raza pura, su hermano era tan oscuro como él y nosotros lo apodamos El Azul por esas tonalidades que tomaba cuando se exponía al sol. Posee una voz muy potente y agresiva, la que se escucha a dos cuadras de distancia e infunde terror. Siempre daba la impresión de estar enojado o peleando, pero cuando llegabas a conocerlo, comprendías que era uno de los seres más nobles que haya parido la marina mercante cubana. Era de fisionomía regular, ni fuerte ni débil, mucho más cercano a la última. Cuando lo fabricaron, los espermatozoides del padre se acumularon en la fuente de la voz, no poseía otra virtud o defecto que lo distinguiera de los seres humanos. El Azul, no, era mucho más calmado que Pello, casi debía esforzarse para hacerse escuchar por los demás. (más…)

18 Octubre 2008

VITROLAS

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 16:54

                     

Algo grande tuvo que haber pasado para que ejerciera esa fuerza de atracción sobre mí. Puede que haya ocurrido en una época tan remota como mi infancia. Las escuchaba en cada esquina de aquellos barrios que nunca fueron míos, unas veces recorridos en fatigantes viajes sobre patines Unión 5, tal vez a bordo de bicicletas prestadas por mis primos. A veces se molestaban conmigo por esas paradas involuntarias a la sombra de un bar cualquiera. El sudor se secaba mientras diferentes melodías penetraban por los poros de mi cuerpo, casi siempre eran canciones trágicas que salpicaban algo de sangre, tarros que muy pronto ocuparon un espacio en mi mente ingenua. (más…)

CARUCA

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 1:59

               

Caruca era un número indivisible, cualquier operación matemática resultaba en ella misma. Esa era su vida, una triste soledad acompañada de cifras mudas. Nunca se casó, creo que una vez le solté la pregunta por aquella entrañable soltería y recibí una respuesta harto conocida. No recuerdo si en su caso fue la muerte de aquel amor jurado hasta la eternidad, o simplemente una vulgar traición. La noticia era vieja cuando llegué a la academia naval, Caridad era señorita. Nadie tiene constancia de un certificado ginecológico que lo asegurara, supongo que todos creyeran en su palabra, hasta yo. (más…)

12 Octubre 2008

COMO SATURNO, LA REVOLUCIÓN DEVORA A SUS HIJOS

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 21:39

El marinero que se encontraba de guardia en el portalón del buque me llama por teléfono, comunica que había embarcado un inspector de seguridad para la navegación. Yo debí estar haciendo algo en esos momentos, porque normalmente permanecía en el exterior controlando las operaciones de descarga. Sentí cuando se abrió la puerta de la escalera que da acceso al pasillo donde se encontraba mi camarote, no le presté mucha atención. 

             

Solo el saludo de aquella voz me devolvió a la realidad, era una voz muy conocida que no escuchaba desde hacía más de una década. No puedo ocultar que sentí alegría al verlo nuevamente y pronto le extendí amigablemente la mano. Su aspecto era deplorable, una de esas camisas blancas de nuestro uniforme que hacía mucho tiempo se divorciara de la blancura con la que fuera confeccionada. El pantalón era de kakis gris algo arrugado y los zapatos mostraban haber consumido todo el kilometraje para el que fueron diseñados. (más…)

3 Octubre 2008

ELPIDIO

Archivado en: General — Esteban Casañas Lostal @ 18:59

-Compañero tercer oficial, dice el compañero primer oficial que le mande el cabrestante  para la proa, lo necesita por unos minutos. No podía dar crédito a lo que acababa de escuchar y detuvo momentáneamente sus acciones para prestarle atención. ¿De dónde salió este bicho? Se preguntó mientras lo observaba de pies a cabeza, algunos marinos se sintieron atraídos por aquella solicitud y cruzaron miradas ajenas de inocencia. El cabrestante es un enorme winche que pesa unas dos o tres toneladas y está fijo a la cubierta, tiene que ser una broma, pensó mientras trataba de buscar una solución a tan extraño pedido.

http://www.sharez.biz/images/f1jnnkb417nrgipx9ko.jpg

Este tipo tan raro tuvo que haber sido enrolado en La Habana antes de salir, tampoco pertenecía al departamento de cubierta, por esa razón no lo conocía, continuaba pensando sin dejar de observarlo. La navegación entre La Habana y Cárdenas dura unas tres horas cuando máximo, tiempo que incluía reducción de la máquina y cambio de combustible, tal vez por ese corto tiempo no se lo cruzó en los pasillos del buque. Sabía perfectamente que le estaban tomando el pelo y con ello pagaría su novatada a bordo, era la costumbre de aquellos tiempos. El oficial no había evolucionado mucho, hacía muy poco tiempo que ocupaba esa plaza y continuaba pensando como un simple marinero. Su vista recorrió rápidamente todos los recovecos de la popa y buscaba entre cabos y marineros algún objeto que sirviera para esos propósitos. Fija a la brazola de babor se encontraba una sondaleza mecánica que nunca se le daba uso, ese equipo se utiliza para medir profundidades, pero solo estaba allí para casos de emergencia, una varadura tal vez. En la punta del cable se le colocaba un escandallo, una especie de barra pesada, muy bien pudo tener unas treinta libras de peso, había dos de ellas junto al aparato.

(más…)