
-¡Oye!, esas chalupas que se encuentran abarloadas a nosotros están cargadas de comida. El capitán no me prestó mucha atención y se mantuvo jugueteando con su perro. En realidad no era suyo tampoco, pertenecía a la camarera que viajaba sustituyendo a su esposa, era en ese caso la primera dama de abordo. Rinti me conocía y salía conmigo de vez en cuando por cubierta, pero esa mañana ...
Leer más →AGO


