LA MISIÓN DE LOS CONDENADOS
Caminando un día por La Habana leo una gran valla que decía:”Para la Revolución lo mas importante es el hombre”, me reía mientras un perro vagabundo y sarnoso me observaba con cierto asombro, él no entendía nada, yo tampoco. Con sus dientes y uñas trataba de calmar un poco su mal sin dejar de mirarme, el mejor amigo del hombre era una calamidad en cuatro patas, el hombre se había olvidado de él. ¡Que pena! Pensé en ese momento observando al animal, él no dejaba de mirarme fijo a los ojos, yo dejé de reirme.

Han pasado muchos años de aquella guerra y hasta el momento nadie se ha atrevido a mencionar esto que hoy les traigo, unos por miedo, otros por cobardes, algunos porque han creído ciegamente en lo que hicieron, muchos no lo podrán hacer porque ya están muertos. Varios deben haber caído en esa guerra, otros se marcharon por viejos, otros resolvieron sus problemas con una balsa. Lo cierto es que aun no saben que antes de partir para aquella misión, todos estaban condenados a muerte.
Fue a finales del año 1975, comenzaron a llegar citaciones del Comité Militar de cada Municipio por todas las cuadras y barrios de Cuba. El pueblo cubano conocería a partir de ese momento el amargo sabor que tiene una guerra, conflicto que no habíamos provocado y nos quedaba bien lejos. Guerra que dividía aun más a nuestra gente, familias en Miami, en Cuba y ahora un cementerio en África, luego estaríamos regados por el mundo entero. (más…)
